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10/10/06
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| Los Fanáticos: Manolo
Juárez, Pedro Casanova, Juan Ramón y Pepe Cuenca |
<<NUNCA
PRESUMÍ DE VIRTUOSO>>
Está considerado
como uno de los grandes guitarristas del rock actual, pero Richie
Kotzen (Reading, Pennsylvania, 1972) ha sabido ir evolucionando
hacia postulados cada vez más consistentes y menos exhibicionistas.
Su irrupción en
la escena metalera en el periodo entre décadas 80-90 se saldó
con grandes elogios y frases hinchadas, sin duda ante la demostración
de una calidad instrumental impropia de un post adolescente.
Estuvo con los superestrellas
Poison y con Mr. Big, además de grabar discos de fusión
junto a Greg Howe y con el supergrupo Vertú, y poco a poco
fue abandonando la onda shred -música basada en la complejidad
técnica y la velocidad de ejecución, que tiene en
la trinidad Malmsteen-Satriani-Vai su máximo exponente- para
ir componiendo canciones cada vez más enraizadas en el blues-rock
de poderoso sabor hendrixiano. Es el caso de su última entrega,
“Into the black”, disco que presenta en Murcia en formato
acústico. Charlamos con el astro.
¿Cómo se siente llevando la etiqueta de 'uno de los
mejores guitarristas del rock'? ¿Le obliga eso a incluir
un elevado número de solos para agradar a sus fans?
- (Risas) ¡Qué curioso! Nunca
hubiera dicho que yo era uno de los mejores. Ha sido otro el que
lo ha dicho, así que, no, no siento ningún tipo de
obligación a la hora de incluir solos de alguna clase. De
hecho, la gira que estoy realizando ahora por España es una
gira acústica, lo que implica que no hay solos; sólo
yo y mis canciones. Es algo totalmente diferente, nada que ver con
el hecho de tener un grupo en el que apoyarse.
Ha grabado discos de
fusión -junto a Greg Howe, con el supergrupo Vertú-
y otros de puro rock con herencia R&B. ¿Dónde
se siente más cómodo?
- Me siento mucho más cómodo
con lo que estoy haciendo ahora. Me encanta componer y todo lo que
ello conlleva. Las canciones son pequeñas historias y es
una gran recompensa el subirte a un escenario y ver como la gente
del público corea tus letras, o incluso mejor, cantan partes
completas de tus canciones. Hasta ahora, esta gira ha sido muy reconfortante
en lo que a esto se refiere.
¿Se siente más
un guitar-virtuoso o un autor e intérprete de canciones?
- Últimamente me siento más
como un compositor e intérprete. Nunca presumí de
ser un virtuoso. Creo que ése es un término que se
utiliza con demasiada facilidad. La realidad es que, cuando se trata
de música, uno nunca deja de aprender. Precisamente ahí
está lo bonito. Cuando alguien se cuelga la etiqueta de virtuoso,
es casi como si encasillase su propia evolución.
Un vistazo al pasado.
Estuvo con Poison y Mr Big. ¿De qué experiencia guarda
mejor recuerdo y por qué?
- Probablemente de mi experiencia en Poison,
porque era tan joven y Poison era un grupo tan, tan grande…
Era un grupo mucho más importante que Mr. Big y cuando me
uní a ellos ya disfrutaban de la condición de llenar
grandes estadios. Todo lo que rodeaba a Poison era de primera categoría.
Justo ese tipo de cosas que solían salir en los videos de
antes. Esto dejó una gran impresión en mí a
esas alturas de mi vida.
¿Qué novedades
presenta su nuevo álbum, "Into the black"?
- Nuevas canciones. Ésa es la novedad.
Éste es mi CD favorito de entre todos los que he grabado.
Creo que es mi trabajo más honesto. La producción
está muy desnuda -y eso es algo que me gusta-, pero al mismo
tiempo es muy poderosa, sin que eso implique que se convierta en
un disco de heavy metal. La fuerza del disco proviene del mensaje
que hay en las letras, así como de la actitud general que
se percibe en mi manera de cantarlas. Estoy muy contento con el
modo en que todo se ha
desarrollado.
Con
guitarristas como usted, Eric Sardinas y otros, ¿el espíritu
de Jimi Hendrix sigue vivo?
- Creo que la mayoría de los jóvenes
músicos no están al tanto de muchos
de los grandes guitarristas que a mi me influyeron. Al menos, si
los conocen, no lo demuestran en su manera de componer o a través
de su música. Es una pena, pero creo que esta manera de tocar
la guitarra -la de Hendrix- ha quedado a un lado. Quién sabe,
igual hay algún chaval en alguna parte de Indiana que está
escuchando a una banda de gypsies y quizá sea él quien
devuelva este estilo a la vida.
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