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| FERROBLUES. Soul urbano,
frondoso, nocturno, carnal y de excelente factura. |
Lo de Ferroblues
no tiene nombre. Veamos, han pasado seis años desde la edición de
su primer álbum, Mondongo.
Desde entonces el grupo fue elaborando canciones, después las fueron
grabando sin prisa pero con pausa (he dicho con), las mezclaron,
despertaron el interés de una discográfica -la granadina Big Bang,
que ha sido quien finalmente lo ha publicado-, posteriormente firmaron
el contrato...
Y cuando uno, reconózcolo, se había olvidado
casi de este buen grupo, zas, el segundo largo de Ferroblues
es una realidad. Bien, podían haber esperado 10 años más (léase
con la boca pequeña o son capaces de hacerlo para el próximo) y
la espera hubiera valido la pena igual: Blind
lizard es un impresionante disco de soul de una
calidad difícilmente igualada en este país por grupo alguno
de música negra.
Procede la explicación. Tal vez lo mejor que
se puede decir de Blind
lizard, y por extensión de Ferroblues, es que
es una apuesta segura. Un disco de compra recomendada, más allá
de las preferencias de cada cual, porque será un disco rentable.
De aquellos que cada vez que a uno le pida el cuerpo esa carnalidad
tan particular que posee la buena música negra (soul principalmente,
aunque no sólo) ahí estará. Sin posibilidad de error, sin necesidad
de bucear entre sus cortes para encontrar los dos buenos. Vale,
me he ganado un escocés. Carlos Campoy (piano, órgano) y Fernando
Rubio (guitarra, voces) lo sirven con hielo para MurciaRock.
"Todo el proceso
ha sido muy largo porque todos estamos bastante ocupados, no puede
decirse que estemos ensayando continuamente y además somos bastante
perfeccionistas. Las canciones de este disco están, además, muy
elaboradas, probando tempos y arreglos distintos. Podíamos haberlas
grabado a la primera, según las componíamos, pero decidimos involucrarnos
al máximo. No, la compañía tampoco batirá el record de velocidad
de edición".
BLIND LIZARD Y LITTLE
MOJO
Ferroblues es básicamente un grupo
de soul. En el disco también se puede encontrar buenas dosis de
funk (Breaking the law o Get
fun, una canción sobre los disturbios protagonizados
por los trabajadores de la Bazán que culminaron con la quema de
la Asamble Regional, allá por el 91 o 92), rhythm'n'blues de buena
factura (Throw it out), pinceladas
de folk-rock (Broken cards),
gelatina gospel (The
passing time) y hasta un instrumental, el que da
título al disco, que es una magnífica mezcla entre disco-funk y
sonido de la blaixploitation (aquellos filmes setenteros
policíacos de presupuesto reducido y reparto negro). La historia,
además, no tiene desperdicio.
"Sí, bueno, Blind Lizard es un detective
vestido con chaqueta o zapatos de piel de lagarto y que es ciego.
Un sujeto siempre acompañado por su acólito Little Mojo, que es
un ex boxeador sonado, ganso, fuerte y tonto. Ese tipo de panolismo
detectivesco. En realidad sólo son conversaciones de furgoneta".
Pues musicalmente la canción no es menos imaginativa.
"Lo cierto -señala
Carlos- es que originalmente lo llevé al ensayo como una canción
a lo Frank Sinatra. Le gusto a todos pero no era para Ferroblues,
claro. Hasta que un día Fernando sugirió acelerarla y hacerla instrumental".
Naturalmente, el disco se completa con soul,
mucho soul. Desde el precioso medio tempo que abre el disco (Things
get better) hasta los tremendos contratiempos de guitarra
y órgano de Nobody told me,
la oscuridad de A change in the weather
o el frenesí bailable de Playin' in a soul
band y la 'jamesbrowniana' Do
the widow, un tipo de... ¿baile? "Sí,
bueno, pretende serlo. Como el jerk, el mash potato, la mosca...
Un poco lo de Travolta en 'Pulp fiction', ya sabes, haz la viuda
hasta que tus huesos hagan crack".
Lo cierto es que, escuchado a un volumen sensato,
Blind Lizard
es un disco... que cuesta no bailar, por otra parte una de las características
del mejor soul. Rompe tu alma, pero antes tus zapatos. Otra cosa
que me gusta especialmente del disco es que, pese a su frondosidad
de arreglos, suena básico, carnal, crudo, urbano, rasposo por momentos,
nocturno, club y para nada R&B, esa etiqueta que los norteamericanos
utilizan para englobar a la música negra más engolada y que en realidad
debiera llamarse B&R (black & radio).
Fernando: "Es algo
pretendido. Fue el único planetamiento previo: que sonase muy real.
Evitar lo superfluo, no doblar instrumentos ni arropar las canciones
más de lo necesario. Todo suena muy limpio, muy orgánico, no hay
efectos agradecidos ni trucos de sonido. Personalmente, ése es el
tipo de soul y de rhythm'n'blues que prefiero. Aunque haya cosas
que me gusten mucho, me quedo antes con Otis Reding y la Stax que
con la Tamla Motown".
Carlos: "Buscamos
conseguir un equilibrio. De hecho no creo que haya en todo el disco
dos estrofas que sean exactamente iguales. Pero intentando no perder
nunca de vista la esencia de la canción. Variedad dentro de la unidad.
A mí tampoco me convence el R&B éste de que hablas, lo veo un poco
en plan 'serena madurez' o algo así".
EL PUNKIE, EL FUNKIE
Y LA ACTITUD
Antes de acabar, permítanme tirar
de esquematismo para intentar explicar la diversidad de Ferroblues,
al tiempo que para presentar al resto de la banda. A la guitarra...
No, veamos, partiendo de que hay un indudable nexo común que les
une (la música negra básicamente, pero también Van Morrison o los
Beatles), Fernando tiene su lado americano folk-rock (Dylan, Neil
Young); Carlos sería un poco el conceptual que tira hacia la margen
jazz; al vocalista Amador Blaya probablemente le gustaría ser un
crooner de los años cuarenta, con orquesta arropándole (Cole
Porter); el bajista Juanjo Rodríguez representa el lado más rock'n'roll
punk (The Clash), mientras que a Juan La Máquina Expósito
no le importaría tocar en una banda de jazz-fusión polirrítmico
(Billy Cobham).
Por lo demás y a estas alturas, no creo que
Ferroblues tengan muchas expectativas
comerciales. ¿O qué?
Carlos: "Lo que espero
es simplemente que se reconozca "Blind Lizard" como un buen disco.
Creo que las canciones son perfectamente asequibles, pero el mercado
y las radiofórmulas funcionan con otros criterios".
Fernando: "Este disco,
como el propio grupo, está hecho muy al margen de lo que es el mercado.
Quizás para mal, para nosotros, porque estamos muy lejos de lo que
es un grupo comercial, pero creo que para bien de la música que
hacemos. No tener expectativas comerciales te permite ser muy sincero".
Carlos: "No,
no está mal. Todo el proceso del disco seguramente nos define un
poco. Tampoco es que quiera hacer bandera de la ausencia de visión
comercial, pero está claro que el factor escaparatístico de la música
ni nos apetece ni es nuestro fuerte".
Ni maldita la falta que les hace, permítanme.
Terminamos hablando sobre términos tan espinosos como actitud y,
peligro, autenticidad. Bien entendida, oiga.
"La sociedad en general se ha decantado
hacia los valores puramente mercantiles. Entonces, el propio mercado
musical adolece de falta de lo que creo que sí hay en nuestro disco,
que es la, digamos, 'autenticidad tímida' o algo así. Esto es válido
para grupos como Los Marañones, también. Quizás en los últimos tres
años haya una sobrevaloración de aspectos como la actitud".
Es posible, Carlos, pero el error es hacer
norma. A cada artista procede valorarlo según lo que ofrece, nunca
a todos bajo un mismo criterio.
"Estoy de acuerdo. No soy un especial defensor
de la autenticidad y desde luego no la veo como no ganar un duro,
ser feo y no tener actitud. Pero si se prima la actitud ante el
fondo como norma, pues parece que todo fuera pop. Y el pop, ya lo
dijo Warhol: "arte es mercado". Como ideología, seguramente
es lo más capitalista que hay. Sobre todo cuando es ideología de
4ª o 5ª mano, no como en el caso de la Velvet".
Blind
Lizard está publicado por Big Bang
Ferroblues actúa
el viernes 27 de julio en el Castillo
Árabe de Cartagena, dentro de la séptima edición
del festival La
Mar de Músicas. 01 horas.
Acceso libre.
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