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09/07/03
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| Cathy Claret, una candorosa
caperucita con más peligro que Stoitchkov en la sala
de trofeos del Bernabéu |
ALMA
POP, CORAZÓN GITANO
Resulta complicado dar
con Cathy Claret. Un día se
encuentra en Barcelona y al siguiente en La Camarga, en el sur de
su Francia natal. Pero al tercero te dicen que está en algún
punto del país vecino, en medio de la nada, acompañada
de carromatos gitanos, siguiendo los deseos de su alma nómada.
Así que me quedo sin entrevistar a la autora del flamante
(Sussurando), uno de los mejores
discos de lo que llevamos de año, pero no sin hablarles de
Cathy ante su actuación en Cartagena, dentro de la velada
'Fémina Rock' del festival La
Mar de Músicas.
Seguramente actuará
la primera, así que háganse un favor y lleguen temprano,
porque Cathy y todo lo que la rodea es apasionante. ¿Se imaginan
a una francesita ye-yé (France Gall, pongamos) rodeada de
gitanos y tocando pop minimalista con flamenco arrabalero? ¿Sabían
que fue ella quien compuso Bolleré,
la canción que hizo famoso a Raimundo Amador? Pues sigan
leyendo, porque hay mucho más.
Un colega en esto del
periodismo musical que conoce bien a Cathy, no en vano se encargó
en persona de su promoción en su primera visita a España
allá por 1989, me alecciona acerca de la francesa de alma
gitana: "Es muy loca y divertida,
pero aunque en los discos da una imagen un tanto angelical, Cathy
tiene más peligro que Stoitchkov en la sala de trofeos del
Bernabéu", me comenta en privado Darío
Vico, compañero en la revista Efe Eme. Al parecer y tras
ser entrevista en Radio 3 acabó llamando a un locutor "gitano
de temporá" a voz en grito por los pasillos del ente
público, para luego estar a punto de ser detenidos tras una
bronca con un policía y acabar en el barrio de Usera, en
una fiesta de los hermanos Amador. Primer punto de inflexión:
los hermanos Amador (Raimundo, Rafael) y Kiko Veneno.
Cathy Claret
es tan francesita -de hecho tuvo un gran éxito en su país,
me temo que el único realmente masivo, con la lolitesca canción
Por qué, por qué
(1988)- como reciamente calé. Quizás pueda sorprender
esto, pero no debiera ser tan así, si fuésemos conscientes
de que en el sur de Francia es muy flamenco y no me refiero estrictamente
a las rumbitas comerciales. Allí existe una fuerte conexión
con el sur español y allí residen familiares de los
Amador, Jose el Francés o Lola Montoya, por citar algunos.
El flamenco pues forma parte de la vida de Cathy desde la cuna,
prácticamente, por mucho que su melena sea tan rubia como
el oro. También el pop francés la marcó ("de
música francesa me interesa el ye-yé, Gainsbourg y
poco más", afirma), así como la bosanova,
como queda bien plasmado en su aún humeante y magnífico
(Sussurando), editado por
Subterfuge.
BOLLORÉ TE QUITA
LAS PENAS
En 1989 ve la luz Cathy Claret,
su primer álbum publicado nada menos que por el exquisito
sello francés Les Disques du Crépuscule, catálogo
cuya distribución en España corría a cargo
de Grabaciones Accidentales. No más de 300 copias se despacharon
aquí, por más que sea un trabajo encantador, cantado
ora en francés, ora en castellano, ora en caló. El
disco está coproducido por Cathy y Raimundo Amador, quien
ya había participado tocando guitarra en su primer single
El color (1987) y que sería
quien años más tarde haría tremendamente popular
una canción compuesta por ella: un Bolleré
que inicialmente se llamaba Bolloré.
A continuación
llegaría Soleil y locura
(1991), ya sin distribución española y un disco del
que Claret no se muestra tan satisfecha. Después el silencio,
hasta que hace un par de años el sello barcelonés
Zanfonía nos la trajo de regreso con La
chica del viento. Pero el sello quebró, así
que todo quedó en los limbos del capitalismo. Nadie parecía
interesado en rescatar esa joya, que lo es, hasta que Subterfuge
la cogió por banda y le grabó este (Sussurando)
de sangre y miel.
¿Qué ocurrió
en esos largos 10 años sin noticias de Cathy? Pues muchas
cosas y todas intensas, como su propia vida. Primero formó
Los Fernández-Claret, un surrealista
grupo junto a los tíos y primos de los Pata Negra, pionero
en mezclar pop minimalista con flamenco rancio y que obtuvo todos
los parabienes del gran Gato Pérez, pero al que nunca nadie
llamó para tocar; después tocó el bajo en Amor
y Salsa, grupo de rumba gitana que pronto cambiaría
su enunciado por el de Las Estrellas de Gracia
y por último fundó junto al enorme Pascal Comelade
la Bel Canto Orchestra, una hoy reivindicada
formación tan fascinante entonces que pareció que
hacía música de otra galaxia.
La desaparecida Cathy
Claret -adorada, cómo no, en Japón- un buen
día regresa y entrega este disco. Sólo cabe alegrarse
y no preguntar demasiado. Y degustar sus canciones, ya sea enlatadas
o en directo. Los suyos son conciertos que ella misma define como
"minimalistas", así
que no esperen grandes alharacas y sí música personalísima
y de excelente calidad. Como si Jeanette se hubiera vuelto flamenca.
Y gran compositora.
- Cathy
Claret actúa el viernes 11
de julio de 2003 en el Auditorio
Parque Torres de Cartagena,
dentro la programación del festival La
Mar de Músicas y compartiendo cartel con Amparanoia
y Carmen París. Será
a las 22 horas. Precio: 10
euros.
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