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09/07/07
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| Lila
Downs abrió La Mar
(foto: Pablo Sánchez)
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LA MAR ES LILA
No andaba para muchos trotes Joey Burns, aquejado
de una gastroenteritis, lo que impidió que Calexico
estuviera en el cierre con Lila Downs,
pero igual esa última pieza, un Volver,
volver cantado por un auditorio a rebosar con la ligera
ayuda de Lila y Amparo Sánchez, resultó alentadoramente
significativa.
Y es que La Mar de Músicas volvió
para traernos el sabor de las más apetitosas recetas sonoras,
como cada mes de julio. Déjense de pendejadas y vénganse
a Cartagena, güei. Esto no tiene precio.
Calexico ofreció
un directo ciertamente lindo, pero con ese árbitro que es
abrir la primera velada del festival, con el público aún
buscando su ubicación y su primera caipirinha, en contra.
Nada que el grupo cuyo enunciado mezcla los nombres de California
y México no pudiera solventar a base de esgrimir con intensidad
esa propuesta suya tan personal que se refresca en el fronterizo
Río Grande, pero que nunca oculta su filiación indierock.
En sala pequeña hubieran lucido mejor,
pero no seré yo quien eche sal a la miel de temazos como
la caricia melódica de Not even
Stevie Nicks o Roka (Danza
de la Muerte), éste con Amparo Sánchez
como invitada y una de las dos únicas canciones interpretadas
de su última entrega, Garden ruin
-la otra fue Deep down-, con
toda probabilidad al tratarse de un disco en el que muestran su
vertiente más rock, mientras que en Cartagena prefirieron
decantarse por un repertorio más fronterizo.
Así sonaron el tex-mex de Across
the wire, el indie-spaghetti de Minas
de cobre (for better metal), ese misterioso Stray
que se lleva a Leonard Cohen a un motel del desierto y hasta una
acertada adaptación de Alone again
or, de los seminales Love de Arthur Lee.
LA MADRE FIESTA
Pero la madre de la fiesta, como era de esperar, llegaría
a continuación con Lila Downs.
Desde su salida a escena, poseída por el espíritu
mismo del tequila, convirtió el Parque Torres en una imposible
cantina, llena de colores y aromas que son esencia del mismo México
apasionado, vibrante y popular.
Sacrificando un punto de magnificencia vocal
a cambio de una tremenda implicación escénica, la
de Oaxaca ofreció tremendo recital. No me entiendan mal,
Lila cantó como sólo las grandes pueden, pero su garganta
no tomó temperatura óptima hasta la quinta y, además,
qué diablos, verla bailar con esa pasión y gracia
vale doble.
Downs se mostró exultante y dosificó
con inteligencia un repertorio que inició basado en La
cantina, entre copa y copa, su último álbum,
pero al que supo ir dando ritmo, variando la intensidad y repartiendo
el protagonismo. Con la líder de Amparanoia se marcó
una fructífera La martiniana;
con el mariachi Luces de México derramó algarabía
en La tequilera; se movió
con expresividad abrumadora en El relámpago
-con la que abrió el show- y la festiva La
iguana, en la que Celso Duarte le sacó astillas
a su arpa.
Nos puso al borde de la lágrima con
el dramatismo de La llorona;
nos abrió el apetito con la Cumbia
del mole y hasta esbozó una inédita, Little
man, que parece prometer una brillante próxima
entrega discográfica.
Y llegó la citada Volver,
volver. Y gritamos y cantamos y alzamos los brazos y
dimos gracias por alimentarnos de energías con las que contrarrestar
pesadillas cotidianas como la del transporte urbano en Murcia, por
ejemplo. Pues claro que volveremos, pero ahorita mismo. Un gran
inicio de La Mar de Músicas 2007. Sólo hubo algo que
me desconcertó: ¿las vallas del foso son para que
la gente no baile? ¿Pero y el espíritu del festival?
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FICHA
Concierto: Lila Downs
+ Calexico (Invitada: Amparo Sánchez),
concierto inaugural de la 13ª edición de La Mar de Músicas.
Lugar: Auditorio Parque Torres, 6 de julio de 2007. Calificación:
Notable.
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