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10/05/01
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| ROSS aporta nueva dimensión
a sus canciones en su tercer largo Rossland |
"EL MEJOR DISCO
SIEMPRE ESTÁ POR HACER"
Todo el mundo esperaba con interés el tercer
larga duración de Ross. Porque se trata
de uno de los autores nacionales más respetados dentro del, digamos,
pop-de-autor (en contraposición al pop-de-estilo)
y porque de un compositor del demostrado talento de Juan Antonio
Ross siempre cabe esperar algo grande. También quienes le conocemos
sabíamos que su nuevo trabajo supondría una apertura de miras.
Finalmente Rossland,
que así se titula el disco, es una realidad con peso propio. Un
disco que hace dudar porque precisa de varias escuchas y porque
va más allá de lo esbozado hasta ahora por Ross.
Un trabajo valiente, en cualquier caso, que acaba de ser editado.
Luz y taquígrafos. Juan Antonio Ross frente a la soledad de la grabadora.
¿Tienes la sensación de haber entregado tu
disco más completo, tu mejor trabajo?
El mejor disco
siempre está por hacer. Lo que sí es cierto es que éste es el disco
que más se parece a la idea previa. Por fin he conseguido conjuntar
un paquete de cosas: músicos, sello, estudio, ambiente... Lo que
sí tiene este disco es una apertura de miras, de rupturas de estilo,
de apertura de fronteras musicales. De tanto decirlo, parecía que
Ross era un grupo de powerpop.
Por más que Supersonic
spacewalk tuviera grandes momentos de pop enérgico, personalmente
nunca consideré a Ross como un grupo
de powerpop.
Nunca lo ha sido realmente. A mí Supersonic
spacewalk me sigue pareciendo un disco muy bueno, un disco importante.
Lo que pasa es que un disco pasa por tantas manos que al final queda
un 40% de lo que querías conseguir. En ese sentido, Rossland
es el disco en el que mejor han encajado las piezas.
Sugar,
el debut-álbum, me parece un gran disco de pop, más allá
de su producción, demasiado sucia para lo que proponían las canciones.
Hay canciones de Sugar que no olvidaré
nunca. Ahora advierto la inocencia de muchas canciones de aquel
disco. Y eso me gusta. Rossland
tiene el punto de evolución, de madurez y de saber transmitir más
lo que se pretende (la melancolía, el dolor humano, la psicodelia
como modo de expresión, rasgos de modernidad con clasicismo...).
Pero no creo que sea necesariamente mi mejor disco, sino un disco
que da un paso más allá.
¿Es Rossland
tu disco más rock?
¿Tú crees?
No, yo creo que es un disco menos concreto,
más divagatorio y experimental, incluso. Un disco con mayor peso
instrumental, menos ligero. Un disco valiente, también.
Mi paso por Schwarz
me ayudó a romper presiones, a enfrentarme a las canciones sin las
limitaciones impuestas. También insisto en que la banda actual me
permite soltarme mucho más, despreocuparme y escuchar las canciones
a ver qué piden. Yo creo que los vestigios del rock aparecen escasamente
en este disco. La base sigue siendo las armonías, las melodías,
pero con una concepción más abierta.
En Rossland,
bajo un manto genérico de psicodelia, hay canciones realmente pop,
como Cosmography, Smoking
control (mp3)
o el preciosismo a lo McCartney de Nothing
for happiness, pero también ambientaciones hipnóticas,
conflicto emocional, desarrollos instrumentales... y ¿hasta algo
de rock sinfónico?
Mi primer grupo fue de rock sinfónico. Tenía
16 años y escuchaba sin parar a Pink Floyd, Genesis y jazz-rock.
Parece que hoy procede ocultar a Supertramp o a la ELO, pero hicieron
algunos discos muy grandes. Los escuchaba de chaval y ahora han
aflorado en algún momento. Y en lugar de esconderlos los he sacado
a flote. De niño en casa siemrpe sonaba jazz. De pequeño vi a Weather
Report, Herbie Hancock, Chick Corea, Miles Davis... Entonces, todo
eso está dentro. Siempre hablo de la honestidad del compositor,
tiene que ser honesto con lo que siente por dentro, que lo que aflore
sea verdad. Y claro, yo no siento sólo pop o sólo rock. Partiendo
del pop, Ross podría ir hacia cualquier dirección.
No sé, no te veo haciendo un disco de drum'n'bass.
Pero yo sí. Seguramente no lo haría como Ross,
pero sí que me veo haciendo eso o ambient o...
¿Es posible entonces combinar que te gusta
casi toda la música sin caer en la esquizofrenia?
¿Cómo combinar que te gusta tanto Mozart como
los Charlatans? Pues Psychocellos. ¿Cómo combinar clásica,
rock sinfónico, progresivo, pop, power, sixties, psicodelia, tendencias
actuales... cómo combinar todo eso y hacer algo propio? Pues Rossland.
Ése podría ser el resumen: barajar todas las posibilidades y coger
de cada estilo aquello que te parece interesante, y desechar el
resto.
Pero ese proceso, ¿hasta qué punto es consciente?
100% de consciencia. El primer germen es espontáneo.
Pero la idea era no cerrarse al pop de 3 minutos, sino dejarnos
llevar por las sensaciones que la música provocaba. Algo anecdótico
pero no tanto es que durante el proceso de grabación nadie supo
en ningún momento qué duraba cada canción hasta el momento de la
premezcla. Hay una canción de seis minutos, vale, me sigue pareciendo
fluída. Ahora se trata de encontrar a todas las almas gemelas que
no les importe que una canción pase de 3:30. Que en las canciones
hay cosas más importantes en que fijarse que en la duración.
David Bass (LA Amplifier) ha dicho que le parece
un disco de canciones algo largas y divagantes. El mismo que afirmó
que Supersonic spacewalk es
uno de los grandes discos de la historia del pop. ¿Qué opinión te
merece esta afirmación?
No deja de ser una señal de que el disco sí
está dando lo que nosotros pretendíamos. Por eso no puedo decir
que sea el mejor disco, pero sí el disco que nos apetecía hacer.
Eso es decir bastante. Me consta que he arriesgado, que mucha gente
esperaba un disco más redondeado. Para algunos nos habremos equivocado
y para otros habremos dado el paso adelante que necesitábamos.
Biem pues valoraciones personales al margen,
conviene exclamar: ¡Bravo!
discográfica: Sandwich
(mp3)
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