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11/10/06
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| Yann Tiersen |
EL DESEMBARCO DE NORMANDÍA
En las últimas temporadas ocurre que
algunos de autores de los mejores conciertos de La Mar de Músicas
repiten tiempo después en el Auditorio de Murcia. Así
ha sido con Lhasa, Pink Martini o, el pasado martes, con el rock
bohemio de Yann Tiersen.
Excelente oportunidad para reparar la ausencia
o para volver a disfrutar sobre seguro de un espectáculo
de gran calidad. De acuerdo que hay dos
listones insuperables con los que conviene contar. De un lado, el
factor sorpresa ya no juega a favor; de otro, no hay escenario tan
propenso a que fluya la magia como el del Parque Torres en verano.
Bien, una vez aceptado barco, procede señalar
que la travesía que nos ofreció el comandante bretón
resultó tan apetecible y convincente como cabía esperar
aunque, esto sí, no tan versátil como podía
suponérsele a un autor que, no confundamos, tiene entre sus
señas de identidad precisamente la variedad formal, emocional
y de intensidad de su propuesta.
Vamos, que Tiersen jugó con las mareas
-folk, chanson, romanticismo otoñal, pop naíf- con
su conocida solvencia, pero de manera breve y haciendo confluir
finalmente a sus naves hacia una especie de Desembarco de Normandía
en clave rock. Rock con prefijos -slow, indie, incluso post en su
vertiente menos plomiza-, trazado con personalidad, maestría
y desde luego alejado de los estándares del género.
Pero rock al fin: airado, contundente, crispado y con aristas. Si
Amélie mira esto se agarra una depresión, pobriña.
Armado de guitarras, acordeón, xilófono
o ese violín que merece aplauso por su capacidad de encaje
-¿quién dijo que este instrumento se acariciaba?-,
Yann Tiersen fue desgranando un repertorio que abarcó casi
toda su discografía, con especial hincapié en su último
trabajo “Les retrouveilles” (2005), así como
en “Le phare”, éste fechado en 1998 y que supuso
su primer gran empujón: “La crise”, una rockerizada
“Monochrome”, “Le quartier” o ese “Les
bras de mer” con el que abrió un concierto que fue
ganando en consistencia y en capacidad de comunicación.
Atención porque dos de las mejores canciones,
“La rade” -interpretada junto a Katel, joven promesa
del folk-rock francés, quien hizo las veces de telonera-
y la abrumadoramente romántica y bellísima “Esther”
no las ubico entre sus discos, lo que podría anunciar una
brillante próxima entrega.
No quiero olvidarme de la instrumentación,
con ese sonido de las ondas martenot añadiendo una cierta
sensación de irrealidad marciana como contrapunto a lo terrenal
del rock, así como de un soberbio Marc Sens, lugarteniente
preciso e inspirado con su guitarra multiusos. No, Yann Tiersen
no nos hizo soñar ni nos llevó a estadios improbables
de conciencia, pero ofreció un concierto notable, en el que
no faltaron destellos de indudable brillantez. El análisis
da positivo.
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FICHA
Concierto: Yann
Tiersen . Concierto: Yann Tiersen. Formación:
Tiersen (voz, guitarra, violín, acordeón, xilófono),
Marc Sens (guitarra, voz, violín, melódica), Christine
Ott (ondas martenot), Stéphane Bouvier (bajo) y Ludovic Morillon
(batería). Lugar: Sala Multiusos del Auditorio Víctor
Villegas, 10 de octubre. Calificación: Notable.
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