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12/05/06
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| Farmacia de Guardia en el
82 |
25
ANIVERSARIO
Si cuando decidí
armar una banda de punk-rock, recién abandonada la guardería
y apenas estrenada la década de los ochenta, me llegan a
decir que 25 años más tarde alguien nos haría
un homenaje, me hubiese echado a reír. Si además me
dicen que sería una institución de la importancia
de La Verdad, directamente hubiese temido por la salud del interlocutor.
Pero así es y
además me parece muy bien. No porque el homenajeado sea mi
grupo, Farmacia de Guardia, sino porque considero plausible y saludable
que se reconozca el valor cultural de la música popular.
Echo la vista a tras
y me invaden un montón de imágenes y emociones. De
escenarios y camerinos, de carretera, estudios de grabación
y mil situaciones, algunas incluso confesables. Como aquella en
que nuestro manager Jaime Gray recibió la noticia de su paternidad
en la furgoneta, quizá camino de Gerona, de Málaga
o acaso de Zaragoza.
Casi una veintena de
músicos -o no tanto- han pasado por la Farmacia que un buen
día decidí idear. A todos ellos mi cariño y
agradecimiento. Por orden cronológico de entrada en la banda:
Emilio Congo, Pepe Evangelio, Jota Cassinello, José María
Galindo, Antonio Z, Felipe Troyano, Pepe Kayllo, Jose Roca, Juan
Ramón Cuenca, Javi Volumen, Paco Sánchez, Fernando
Rubio, Pepe Moreno, Fiti Espejo, Ricardo Ruipérez y Nikki
Urquiko.
Bien, ahora me toca hablar
de Farmacia de Guardia, pero como me parece inapropiado y además
soy un listillo, opto por ceder la pluma a relevantes personajes
que conocieron de primera mano al grupo. Que se mojen.
ALFONSO
SCHWARZ (músico)
A diferencia de la mayoría, mi descubrimiento de Farmacia
de Guardia no vino a través de su himno generacional “Cazadora
de cuero”, sino con aquel minielepé homónimo
que grabaron para Dro. Me llamó la atención esa banda
nerviosa con sabor a unos Clash que acababa de descubrir. Eran tiempos
en los que el punk como estilo (como movimiento ya estaba muerto
y enterrado) no estaba restringido a un circuito de jóvenes
conservadores con acné, y su música así lo
reflejaba. Sus canciones no abusaban de los ritmos vertiginosos;
por el contrario, su fuerza residía en los medios tiempos:
“Aprende a olvidar”, “Sonríe el diablo”,
“Ella es demoledora” son casi cadenciosas, es decir,
punk vieja escuela, es decir, atemporales.´
ÁNGEL
HARO (artista plástico)
Cuando apareció FARMACIA DE GUARDIA a principio de los 80
yo no estaba muy cerca del universo del Rock & Roll. En aquel
momento mi gusto musical estaba en algún sitio entre el Free
Jazz y los ritmos latinos, aún marginales en la España
de la época. Sin embargo la primera vez que escuché
"CAZADORA DE CUERO" reconocí al instante un himno
capaz de liderar el sentimiento de una generación. El romanticismo
urbano de la letra así como la melancólica cadencia
de la melodía los alejaba de ser una simple canción
de genero. Creo que fue un tema dotado de una personalidad fresca
y contundente que contagió rápidamente a la crítica
musical del momento. FARMACIA DE GUARDIA escribió por derecho
una de las páginas de la música de los 80 de este
país. Yo todavía conservo aquel single de 45 rpm que
me hizo volver la mirada hacia el Rock.
CARLOS
GALÁN (director de Subterfuge Records)
Farmacia de Guardia despierta en mí un monton de vivencias
y recuerdos. A nivel personal no me puedo olvidar de la primera
vez que escuche “Cazadora de cuero” en el, para mí
siempre mítico y mágico Tato. Tenía 14 o 15
años, una camiseta de Damned y fascinación por los
sonidos punks y nuevaoleros. Pero esto era especial, no sólo
cantaban en mi idioma o compartían inquietudes es que....
¡estaban en la barra!, como yo, es decir, era la primera vez
que sentía 'in situ' el glamour de toda esta historia. Y
así durante años, como una autentica banda sonora
de mis primeros coletazos de por libre, del comienzo de mi adicción
a la musica con actitud.
Años después,
ya profesionalmente, tuve el honor de publicar sus primeras maquetas,
entre estas canciones, como no, ”Cazadora de cuero”,
que tanta culpa tuvo de que me dedicase a la musica y que hace poco
elegí como la mejor canción del siglo XX. Y es que
representa lo que para mi es una gran canción: una melodía
excitante, ese mensaje eminentemente juvenil y que tanto nos llegaba
y, sobre todo, entrar a formar parte de tu vida como la melodía
que sonoriza parte de tus recuerdos. “Cazadora de cuero”
lo hizo y lo sigue haciendo. Siento
no poder estar en ese momento de reunificación, pero esa
noche, como tantas, os tendré cerca. De entrada, ya sé
con qué canción empezare el día.
CÉSAR
PRIETO (filólogo y periodista musical)
Sorpresas te da la vida, que dijo el clásico. Y a veces gustito
también. ¿Quién iba a imaginar que este feliz
y excitado chaval que volvía del colegio a los quince masticando
entre los dientes el "Cazadora de Cuero", con el tiempo
iba a compartir tragos y secretos con quien entonces lo estaba educando
sentimentalmente? Bendita generación la nuestra, que sin
quererlo nos hicieron explotar, y que aún este derroche del
81 nos sigue manteniendo en pie y ya nos mantendrá siempre.
Si hoy soy algo en la vida es gracias a que Jam me enseñó.
DIEGO
A. MANRIQUE ((Radio 3, El País, Efe Eme, Rolling Stone)
¿Cómo era aquello de más vale llegar a tiempo
que rondar un año? De cualquier forma, los refranes son pozos-de-sabiduría
más que sospechosos. Prefiero evocar aquella pícara
canción de Dr. John, año 1973: “Right place,
wrong time”.
¿Recuerdan? Pues ese podría ser el resumen de la historia
de Farmacia de Guardia. Llegaron al lugar justo pero les falló
el tiempo (el “timing”, que diría algún
cursi con MBA). El lugar era la España que quería
sacudirse los traumas de la Transición y deleitarse con libertades
recién conquistadas. Y en Murcia eso se sentía con
igual urgencia que en Madrid.
Pero la condición periférica tiene esas cosas: Madrid
rebosaba de grupos y las nacientes compañías independientes
tardaron en echar las redes fuera de las grandes capitales. Las
canciones de FdG que se compusieron en 1980 tardaron cinco, siete
años en estar disponibles para el mercado nacional, vía
DRO. Además, FdG sufrió el servicio militar, entonces
un machetazo que cortaba proyectos musicales y personales. Les tocó
un tiempo malo, un tiempo inclemente.
Así que se extraviaron aquellas piezas arrebatadas que -época
de maquetas urgentes- pinchábamos en el “Diario pop”
de Radio 3 una noche sí y otra también. Llegaron al
mercado tarde o mal. Y otro grupo potente se quedó en nada.
¿En nada? No, esas canciones todavía suenan poderosas,
siguen conmoviendo. Y me cuentan que este viernes volverán
a sonar en un escenario como se merecen. Han pasado veinticinco
años. Hay rondas por las que sí vale esperar.
JOSÉ
IGNACIO LAPIDO (músico y escritor)
Desde la misma trinchera
Dicen que fue hace 25
años pero no me lo creo: fue ayer. Ayer mismo, en el año
81. Adentrarse por los vericuetos de la memoria es hacerlo en un
territorio mítico, donde los héroes y los villanos
no envejecen, donde por la radio siguen sonando las mismas canciones
que alimentaban nuestra rabia, donde las cazadoras de cuero, las
puñeteras de clavos y los vaqueros rotos a la altura de la
rodilla están todavía en el armario esperando a que
nos levantemos de la cama, nos los pongamos y salgamos a la calle
a pegarle fuego a la ciudad. Es un decir, pero eso lo sabemos ahora.
En el año 81 nos lo creíamos de verdad.
Vivíamos en ciudades
distintas y no nos conocíamos -todavía- pero apuesto
a que compartíamos casi todo. Estoy convencido de que los
Farmacia, a finales de los 70 y principios de los 80, estaban haciendo
exactamente lo mismo que yo: soñar despiertos, contemplar
extasiados los escaparates de las tiendas de guitarras eléctricas,
devorar vinilos, darle la vuelta una y otra vez a las cuatro caras
del "London Calling" de los Clash, al "In the City"
de los Jam, al "Never mind the Bollocks" de los Sex Pistols,
al "It's Alive" de los Ramones…
Como me pasó con
casi todos los grupos de la época yo supe de Farmacia de
Guardia por el programa de Jesús Ordovás, diario urgente
de nuevas sensaciones. Cuando escuché por primera vez "Cazadora
de Cuero" tuve la certeza de que había escuchado un
clásico. Una incongruencia, si lo pensamos bien, porque lo
último que hubiera querido un buen punk rocker es convertirse
en un clásico, pero así fue. El tiempo me ha dado
la razón. A ellos. Todo mi reconocimiento. Todo mi agradecimiento
por su actitud y por su música.
JUAN
PUCHADES (director de la revista Efe
Eme)
Inevitablemente,
si rebobino brevemente la película de mis recuerdos pop,
Farmacia de Guardia son noches adolescentes de los primeros años
ochenta escuchando a Jesús Ordovás en Radio 3. Descubriendo
sonidos que estaban cambiando, de una vez por todas, el pop de este
país.
Y recordar aquellas noches
y a Farmacia de Guardia es volver a escuchar el ritmo imbatible
de dos canciones que eran (son, pues las canciones nunca mueren)
como dos fogonazos generacionales inolvidables: “Cazadora
de cuero” y “Ella es demoledora”. Esos temas,
y los Farmacia, eran la constatación fehaciente de que el
nuevo pop no era cosa sólo de Madrid: si en Murcia se practicaban
estos sonidos, ¡es que el asunto iba en serio! Y vaya nombres
se gastan los grupos en tan plácidos pagos, pensaba, pues
“Farmacia de Guardia” siempre me resultó terriblemente
inquietante (y eso era bueno, ¡muy bueno!), como de peligrosidad
en la madrugada urbana... Angelito. Angelitos.
Fue breve la vida de
Farmacia de Guardia, pero para algunos ocupan un rinconcito privilegiado
en nuestra personal historia pop.
LOQUILLO
(músico)
Cuando Subterfuge publicó el disco de maquetas de Farmacia
de Guardia, entré en una tienda, lo pido y el tipo me suelta:
'lo siento, el recopilatorio de la serie de TV aún no lo
tenemos'. Me entraron ganas de golpearle. Pero esto qué es,
una tienda de discos o una charcutería. ¿Cuándo
va a cambiar de una vez la perspectiva cultural de este país?
"Cazadora de cuero" me parece una de las cinco mejores
canciones de la historia del rock español y Farmacia de Guardia,
un grupo a reivindicar rotundamente, en vez de recordar los ochenta
por su vertiente más ñoña e insustancial. Era
la mejor banda de rock de este país... después de
Los Trogloditas.
MIGUEL
FRUCTUOSO (artista plástico)
En una ocasión oí a diferentes críticos musicales
comentar que la calidad de Nacha Pop radicaba principalmente en
el antagonismo compositivo luz-oscuridad que existía entre
los primos Nacho y Antonio, a tribuyéndole al primero el
lado más lúdico y el oscuro al segundo. Siempre he
pensado que esta afirmación les venía que ni pintada
a los Farmacia. Tras unos comienzos en los que componen temas de
una frescura que está a años luz de la música
murciana de la época: el mítico "Cazadora de
cuero", "Moda Pop", "A Johnny le gusta el punk"…
a continuación graban un minielepé, "Farmacia
de Guardia", que a mi entender es fundamental en la música
española de los ochenta.
La grabación pasa
de temas más insolentes como "Ella es demoledora"
y el ritmo ska de "Soy un cadáver" a "Fría
noche", "Aprende a olvidar", "Vivir en Beirut"
y "Sonríe el diablo", cuatro canciones con textos
de gran altura y de una opacidad que estremece. El último
corte directamente hipnotiza, con esa armónica de Ulises
Montero que va creando un aire cada vez más denso hasta hacerlo
irrespirable. No seré yo quien discuta la calidad de Antonio
Vega, aunque después de escuchar este disco habría
que explicarles a muchos críticos la diferencia entre oscuridad
y melancolía.
Los Farmacia han sido
de los grupos que mejor han sabido pasar de lo bello, lo apolíneo,
visto desde la óptica del perdedor, a los a veces terribles
efectos de lo dionisiaco. Una inmensa suerte poderlos ver de nuevo
en directo, pues les tengo un cariño y una admiración
muy especial.
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- La Verdad Grupo Multimedia
homenajeó a Farmacia de Guardia en
su 25 aniversario. El grupo se reunió para ofrecer un único
concierto el viernes 12 de mayo de 2006 -su debut fue el 11 de marzo
de 1981-, dentro de la fiesta final del certamen de artes multimedia
Rendibú .
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