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13/07/07
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| Albert
White (i) y Tim Duffy, sobre el escenario del Patio de Armas
(foto: Antonio Gil)
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BLUES Y VITAMINAS
Blues, blues, ritmo y blues. Si lo vemos de
esta manera, el concierto del miércoles en Cartagena no tendría
mayor historia. Pero es justo eso, la historia, lo que le confirió
un aura bien especial. Porque sobre el escenario se encontraba una
serie de músicos, algunos de ellos realmente ancianos, que
desde el sur húmedo y profundo de los Estados Unidos trazaron
hace medio siglo las líneas maestras de esa cosa llamada
rhythm’n’blues.
Algunos fueron estrellas locales, otros acaso
estatales, pero todos descansaban en el mismo desván: el
del olvido. Hasta que un tal Tim Duffy,
presente en Cartagena con su aspecto de vendedor grandullón
a punto de meterse involuntariamente en algún asunto turbio,
traje de lino claro y sombrero, siempre en segundo plano, los descubrió
mientras preparaba un estudio sobre el blues para una universidad.
Quedó tan prendado que montó
un sello, luego una fundación -algunos músicos estaban
en una situación muy precaria-, luego un festival, luego
unas giras y, zas, así fue como un pedazo mismo de la América
más real y menos ‘profiden’ se personificó
en La Mar de Músicas. Aquello no era sólo un concierto.
Con Albert White
como introductor y maestro de ceremonias, seis mini shows se fueron
sucediendo sobre las tablas del Patio de Armas. Conviene señalar,
y en realidad podría ser el único pero, que lo que
presenciamos no fue blues rural. Nada de cajún, ni de zydeco,
ni de original delta-blues o country-blues. Con la única
salvedad del acento indígena de Carolina del Norte de la
grandísima cantante Pura Fe,
acompañada steel-guitar y trenzas de Pocahontas, el resto
fue puro blues eléctrico, verdadero rhythm’n’blues.
Las cosas por su nombre.
Los veteranísimos Macavine
Hayes y Eddie Tigner -quien
tocó con el gran Elmore James a principios de los cincuenta,
toma ya- fueron los encargados de abrir la velada. El primero con
64 años y el segundo con 80 y ambos tirando de Chuck Berry:
"Little queenie" y "Route 66". Después
llegaría el turno para la citada y más joven Pura
Fe y a continuación el del también sexagenario pero
tremendo Adolphus Bell, con aspecto
de ala-pivot-se-dejaba-llevar y uno de esos músicos que entienden
el show como puro espectáculo. Con sus sombreros imposibles
y sus zapatos rojos de charol, Adolphus subió la temperatura,
relajó el gesto de la audiencia e invitó al baile
y la distensión, especialmente con su número “Chain
gang”.
La diversión estaba encaminada y en
esa dirección más bailable Albert White manejó
el mejor sonido y también el más acelerado, dando
paso a una Beverly 'Guitar' Watkins
con cara de escupir en el suelo y quien justificó su apodo
marcándose unos solos con la guitarra en el cogote. El final
llegó, no podía ser de otro modo, con todos los 'chavales'
en escena festejando por Bo Diddley ("Hey, Bo Diddley")
y Ray Charles ("Tell me what i'd say"). Luego salieron
y se pusieron a vender discos en el stand. Definitivamente, el blues
tiene vitaminas.
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FICHA
Concierto: Music Maker
Relief Foundation (XIII La Mar de Músicas). Formación:
Macavine Hayes (voz), Eddie Tigner (voz, teclados), Pura Fe (voz,
steel guitar), Adolphus Bell (voz, guitarra), Albert White (voz,
guitarra), Beverly Watkins (guitarra, voz), Greg Strut (batería),
Hansel Creech (bajo) y Tim Duffy (guitarra, director). Lugar: Patio
de Armas, 11 de julio. Calificación: Buena.
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