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15/07/07
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| Ennio
Morricone en Lorca
(foto: Fernando Moreno)
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ÉRASE UNA VEZ
EN EL CINE
Día 25 de febrero de 2007, Los Ángeles.
En escena, Clint Eastwood esboza media sonrisa antes de entregarle
el Oscar honorífico por su trayectoria al más grande
y prolífico compositor de bandas sonoras de la historia del
cine.
Día 13 de julio de 2007, Lorca. Ennio
Morricone le devuelve la moneda con la más poderosa
arma de evocación: la música. Y el rostro más
imperturbable del far-west se aparece en nuestra imaginación
entre los espejismos de la vecina Almería, mientras suena
"El bueno, el feo y el malo": los pelos como spaghetti.
El único concierto en España
de Ennio Morricone resultó tan
impresionante como cabía esperar. Tocado con traje negro,
el escenario iluminado en blanco, con el astro protegido por una
incomprensible mampara de metacrilato y de espaldas al público,
esto con más lógica, Mr. Soundtrack levantó
su batuta y los más de 150 músicos en escena simplemente
se dedicaron a moldear la perfección acústica. Con
un comedimiento, sutileza y precisión de pura elocuencia,
la Orquesta y Coro de RTVE interpretó
los 24 temas, divididos en seis partes, de que constó la
liturgia.
Una progresión que se inició
de manera bella y muy relajada, con Los
intocables, Érase una
vez en América o Sostiene
Pereira, entre otras, quietud apenas rota con la estupenda
La batalla de Argel y una
Queimada – Abolición,
en la que por fin entraron en juego ritmo y coro. Fue el punto de
inflexión, el cambio de estrategia, para unos dos tercios
finales de pura lujuria sonora. Comenzando por el despreocupado
cóctel ultra-chic en la Isla de Capri de Metti
una sera a cena, puro encanto easy listening de los
sesenta, y cerrando el tercer bloque con la inquietante Comme
Maddalena, de bajo obsesivo.
Fue entonces cuando ocurrió. Quizá
don Ennio no la considere su mejor etapa compositiva, pero ya pasó
a ser memoria colectiva y escapó a su control. Las estrellas
empezaron a producir espejismos, el escenario se convirtió
en desierto y los revólveres marcaron su ley. No fue muy
extenso, pero el apartado dedicado a las bandas sonoras para filmes
de Sergio Leone fue el más emotivo: El
bueno, el feo y el malo, Érase
una vez en el Oeste -con la prodigiosa voz de la soprano
Susana Rigacci-, El
éxtasis del oro... Por un instante me pareció
ver a Lee Van Cleef entre los violinistas. ¿Quién
cobró la recompensa?
La despedida llegó con Ricardo
III y La Misión,
apuntes dramáticos que dieron paso a unos bises de lujo.
Primero con la orgullosamente emocionante La
balada de Sacco e Vanzetti, después con la tremenda
Por un puñado de dólares,
más tarde con la bellísima Cinema
Paradiso y finalmente con unos inesperados fraseos al
piano, en solitario y con la orquesta a media retirada, del gran
astro del cine y la música. Un
flash breve pero significativo, que conviene guardar en la memoria
y que hasta nos hizo dudar si Morricone sería humano. Claro
que no lo es, pero por un momento…
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FICHA
Concierto: Ennio Morricone
con la Orquesta y Coro de RTVE (Festival Espirelia). Soprano
invitada: Susana Rigacci. Lugar: Plaza de Toros de Lorca, 13 de
julio de 2007. Calificación: De cine.
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