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18/01/07
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Antonio
Orozco |
EL
CANTAUTOR HUMANISTA
El sábado 20 de
enero tendrá lugar en el murciano Auditorio Víctor
Villegas el estreno de la gira internacional de Antonio
Orozco, el exitoso cantautor pop que presenta su flamante
nuevo álbum, Cadizfornia.
Será un extenso recorrido que le llevará por cientos
de escenarios, tanto de nuestro país como de Latinoamérica,
fundamentalmente, y que, insisto, tendrá su punto de partida
en Murcia.
De modo que me reúno
con él para que me venda la moto de su disco, lo que por
otra parte procede, y me encuentro con una persona que irradia luz
y humanidad desbordantes. Que se muestra afable cuando charlamos
de música, pero a quien se le iluminan los ojos cuando me
habla de sus proyectos humanitarios. ¡Y yo que esperaba a
una arrogante estrella del pop!
A Antonio
Orozco las circunstancias le han cambiado la vida. Y no me
refiero al éxito, contrastado una vez más con el disco
de platino obtenido por su recién editado Cadizfornia,
sino a cuestiones mucho más internas y personales. De un
lado, el nacimiento de su primer hijo. De otro la oportunidad de
comprobar in situ en sus extensas giras internacionales, la situación
en la que viven millones de personas, de niños fundamentalmente,
muy alejados de nuestro estándar de comodidad occidental.
Como quien viaja a La
India y regresa con los cables cruzados. Como quien sale ileso de
un fuerte shock -un accidente, por ejemplo- y su perspectiva vital
cambia radicalmente, Antonio anda tan volcado en proyectos humanitarios
como en su propia música. Pero empecemos hablando de ésta.
¿Por qué Cadizfornia?
"Todo el proceso de composición
fue un largo recorrido. Un viaje que empezó en Cádiz,
en la Estación Central de Tarifa, y acabó en la ciudad
de Los Ángeles, en el Gibson Anfiteatro. Pensé que
si era un disco escrito en un viaje, nombre viajero debía
llevar. Así que me inventé un lugar imaginario que
alude al principio y al final. Cádiz y California están
tan distantes y sin embargo tienen tantos puntos en común:
el sol, el mar, el viento… afortunadamente, la comida y la
gente no".
Un disco, aparte de las
canciones de amor, con una temática muy social, solidaria,
casi diría humanista. También a título personal
está muy volcado en estos asuntos. "Sí,
junto con mi equipo de trabajo, que nos movemos desde aquí,
desde Murcia [su manager es Javier Tomás],
tenemos un proyecto enormemente grande en Colombia que, puedo presumir,
está moviendo unas cantidades realmente importantes de niños,
de profesores, de escuelas, de instrumentos… y estamos generando
un movimiento que me hace sentir muy orgulloso, seguro que es lo
mejor que hice jamás [lo dice con los ojos enormes,
puro sentimiento]".
LO
QUE NECESITAS ES AMOR
No es nuestra primera entrevista, pero no conozco bien a Antonio
Orozco. Lo que no me impide apreciar un cambio importante.
¿De dónde surge este interés por las cuestiones
humanitarias? "En estos viajes, por África
y por Latinoamérica, aprendí muchas cosas y estuve
descubriendo formas de trabajar con los niños. Todas esas
experiencias me dieron un prisma diferente de la vida. Y aunque
las canciones hablan desde un punto de vista más humanista,
como bien dices, en el fondo esconden verdaderas historias de amor.
Historias de amor como nunca antes había podido ver".
Como en el caso de Soldado
229, que en el disco comparte con Iván Ferreiro.
"Es la historia es un tipo mexicano que
va hacia Los Ángeles, pero no tiene papeles, que necesita
para trabajar. Se alista en el ejército, que a cambio le
dará los papeles. Pocos meses después y sin entender
por qué, se encuentra pegando tiros en algún lugar
de África. Entonces el hombre escapa de la guerra, huye,
y nos lo encontramos a la altura de Tanzania y nos cuenta que con
lo que no había podido la guerra, estaba pudiendo el amor".
Impresionante. ¿Esto
es real, Antonio? "Como la vida misma.
Estaba pensando en cambiar su anhelada libertad por volver a ver
a la mujer que amaba. En momentos así es cuando te das cuenta
de que realmente el amor es el verdadero motor de la vida de prácticamente
todo el mundo. Excluyendo a los políticos, sobre todo a los
norteamericanos, el resto del mundo se sigue moviendo por amor".
¿Crees que alguien
en una posición como la tuya, que va a ser escuchado, debe
implicarse, asumir una responsabilidad en este sentido? "Creo
que depende de la conciencia de cada uno. La mía lo pide,
yo soy de un barrio especialmente humilde, La Florida, en Hospitalet,
y siento la necesidad de devolver todo lo bueno que me está
pasando. Tengo una casa, un coche, una familia, tengo caprichos…
Me pasan tantas cosas buenas que tengo la necesidad de devolver
parte de ello y cuando lo hago me siento infinitamente mejor. Pero
no siempre cuesta dinero o un gran esfuerzo ayudar, es básicamente
una cuestión de conciencia, de querer hacerlo".
Bien, en Cadizfornia
participan, además de Ferreiro, nada menos que Tote King
y Youssou N’Dour. Lujosas colaboraciones, sin duda. "Acercarse
a una primera figura mundial como Youssou, es complicado. Encontramos
un camino a través de la editorial y yo me atreví
a mandarle la canción. Y nos encontramos con que, no sólo
contestó, que era lo que menos esperábamos, sino que
además lo hizo diciendo que quería colaborar esta
canción. Que le permitiera escribir parte de la misma, que
tenía muchas cosas que decir desde esta ventana que queríamos
abrir para dirigirnos a Senegal y también a los dirigentes
gubernamentales. La canción adquirió una dimensión
nueva. Estar allí con Youssou nos abrió los ojos acerca
del gravísimo problema que se está dando en África,
con la inmigración fundamentalmente".
CORAZÓN,
CORAZÓN
Tote King, el adalid del rap inteligente, es otro de los colaboradores
de excepción. En este caso con mi canción preferida
del disco, Hoy todo va al revés.
"La de Tote es una anécdota digna
de contar. Le llamo para ver si colaboraba y me dice: ‘Me
parece que tú estás flipando, tío. A mí
lo que tú haces no me gusta, me alegro de que hayas pensado
en mí, pero no, gracias’. Yo entiendo que a la gente
pueda no gustarle lo que uno hace, él había escuchado
alguna balada, no estaba muy al tanto de lo estábamos haciendo
ahora. Y le digo ‘OK, sin problema, te mando la canción
de todas formas para que la escuches’”. ¿Y pues?
“Cuando se la mando, me contesta inmediatamente y me dice:
‘Pero tío, esto no es lo que yo había escuchado
tuyo. Pienso exactamente lo mismo que tú sobre este asunto’.
Y no sólo la grabó, sino que llegó al estudio,
súper humilde y se comportó como lo que es: un grandísimo
artista".
Otra canción importante
es Tres corazones. No sólo
por ser el primer single, sino porque alude al nacimiento de su
hijo. "Sí, ahí aparece
una gran duda en mi cabeza, porque no sabía qué hacer,
si debía contarlo o no, ese tremendo dilema que tenemos quienes
estamos ahí, de cara al público. Pero era tan grande
lo que sentía que pensé que si no lo escribía
me estaba engañando a mí mismo. Me da igual lo que
piense nadie, tengo un hijo, es lo mejor que me pasó en mi
vida y lo cuento porque me sale de los cojones".
Pues hablando de esto,
¿te da mucho la brasa la llamada prensa del corazón?
"La verdad es que no, en absoluto. No
me presto a ello. Además, fíjate que yo me dedico
a la música y a proyectos solidarios y eso para ellos no
es interesante".
No me resisto a despedirme
sin agradecerle el apoyo que ofreció al murciano Diego Martín
en sus inicios. "Bueno, si se me permite
y con toda la humildad, Diego es un artista hecho. Que ha nacido
con lo necesario para desarrollar sus dotes como escritor y como
músico. Yo sólo hice poner alguna maderita para que
pasase los primeros puentes. Ha salido adelante porque lo merece,
sencillamente. Además, Javier Tomás está haciendo
un trabajo excelente".
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