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18/07/05
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| Yann Tiersen en La Mar de
Músicas (foto: Pablo Sánchez / AGM) |
LA BOHÈME
Ya está aquí, ya llegó:
el mejor concierto de La Mar de Músicas 2005. Mira que nos
gusta aventurarnos a los críticos. ¿Cómo puedo
decir esto si apenas sobrepasamos el ecuador del festival, si faltan
Cesar-Lema, Zawinul-Tunçbo y hasta Antony sin hache? De acuerdo,
la razón está de su lado, Sra Sensatez, pero la experiencia
del mío. Y ésta me dice que algo como lo de Yann
Tiersen se disfruta muy pocas veces en un año. Y si
me equivoco, pues eso que ganamos.
Sigo la trayectoria de Tiersen desde que hace
ocho años me impactara su segundo álbum, "Le
phare", de modo que su popularidad adquirida a raíz
del éxito de "Amélie", cuya banda sonora
protagoniza, me produjo satisfacción, pero también
cierta inquietud. ¿Qué ofrecería en La Mar
de Músicas? ¿Acabaríamos comentando 'qué
lindo' mientras disimulábamos el bostezo? Por fortuna sus
directos son muy distintos de sus discos -que también son
muy buenos, nadie se confunda-.
La primera sorpresa fue la ausencia de piano,
muy presente tanto en el galardonado filme como en su flamante última
entrega, "Les retrouveilles", disco que no obstante sería
el eje de su repertorio. La segunda, la presencia de Christine Ott
manejando unas ondas Martenot, enigmático instrumento de
1928, pionero de la música electrónica y cuya sonoridad
entre onírica y fantástica puede encontrarse en numerosas
películas de ciencia ficción de los cincuenta.
Pero vamos a lo realmente importante: el (enorme)
talento y la actitud de Monsieur Tiersen. A su asombrosa capacidad
para manejar el color, la tonalidad y la intensidad de su repertorio
e incluso a su aptitud para variar la gama dentro de una misma canción
o pieza. A esa insolente manera de provocarnos a golpes ora de furor
o melancolía, ora de encanto arty, desasosiego o hasta candor.
Así no hay modo de defenderse. Claro que benditas agresiones
sensoriales.
Yann ofreció un soberbio discurso en
el que slowcore, chanson, trazos de jazz vanguardista, post-rock
y hasta pinceladas de pop naif -ese xilófono de juguete en
el suelo, ese último adiós que de tan breve casi se
desintegra entre el silencio- se daban la mano o se cedían
el protagonismo con naturalidad asombrosa. Todo ello envuelto en
ese halo de bohemia, tan francés, en el que la inspiración
del momento casi podía tocarse.
Me cuesta destacar partes del concierto. Magnífica
esa "Bagatelle" -la única de su estupendo disco
"L'absente" (2001)-; inquietante la atmósfera de
"A ceux qui sont..."; bella "A secret place";
preciosa "Le jour de l'ouverture"; sobrecogedora "La
boulange", mucho más apabullante en su juego de guitarras
que en la versión de su nuevo disco... E impresionante cada
vez que tomaba el violín, se enzarzaba con él y acababa
inevitablemente con el arco hecho unos zorros. Tendrá un
buen proveedor, seguro, y si no hacemos una colecta. Oiga.
FICHA:
- Concierto: Yann
Tiersen (La Mar de Músicas 2005).
- Formación: Tiersen (violín, guitarra, voz, acordeón,
xilófono), Marc Sens (guitarra), Jean-Paul Roy (bajo), Ludovic
Morillon (batería) y Christine Ott (ondas Martenot).
- Lugar: Auditorio Parque Torres, 14 de julio.
- Calificación: Excelente.
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