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20/12/02
Una gratísima sorpresa, la del debut discográfico
de Banda Inaudita, el proyecto encabezado
por Juan Pablo M. Zielinski. Relativa, si se quiere, dada su más
que probada calidad de como instrumenta (su violín ha sonado
durante los últimos 10 años en espectáculos
de Antonio Canales, Joaquín Cortés, Sara Baras, Ballet
Nacional), pero del todo gratificante ante la brillantez y originalidad
esgrimidas.
Catorce cortes -todos firmados por Zielinski- de alto
interés y en los que el grupo completado por Santiago Puente
y Laura Villa nada con trazada propia entre aguas de jazz y lounge-music,
con corazón mediterráneo, erudición clásica
y espíritu popular. Insisto en este último apartado:
pese a lo novedoso -que lo es- de su propuesta y a la evidente formación
clásica de sus autores, el disco se degusta placentero sin
necesidad de tirar de excesiva complicidad y sin caer en el recurso
fácil de la 'mediterrania bullanguera' tan al uso.
Puestos a citar referentes, vale citar a Mastretta,
a una Penguin Cafe Orchestra con menos ensoñación,
a Nino Rota (sí, también la de Banda
Inaudita es una música con alto contenido visual,
muy apta para bandas sonoras incluso de Tim Burton) o a unos Kronos
Quartet cuando el cuarteto de cuerda neoyorkino pinta más
lúdico y siempre salvando las diferencias formales -el peso
de los clarinetes es notorio en Banda Inaudita-.
No me gustaría finalizar sin mencionar la (como
siempre) brillante colaboración de Beatrice Binotti, quien
aporta sus 'juegos fonéticos- en Por
los pelos y la tarantella Bip-Bap,
dos de los mejores cortes de un disco que conviene reivindicar sin
ambages y con letra mayúscula. Bravo.
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