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23/07/07
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| Ozomatli
from LA to CT
(foto: Pablo Sánchez del Valle)
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LATIN GROOVES
La velada dedicada a los sonidos mestizos del
otro lado del Atlántico sólo consiguió copar
dos tercios del aforo del Parque Torres. Sorprendente, teniendo
en cuenta que este tipo de sonidos supuestamente cuenta con una
gran aceptación entre los jóvenes.
Bien, pues quien disfrute de Macaco y Amparanoia
y decidiera no acudir puede darse con una roca en la mandíbula,
pues se perdió una velada caliente, óptima para comprobar
como se cocina la fusión al otro lado y, atención,
con un grupazo enorme: Ozomatli.
Con base en Los Ángeles y radio de acción
inicial en la zona Tijuana-San Diego, los nueve componentes de Ozomatli
demostraron por qué se han convertido en la banda americana
más solicitada del sonido mestizo, por qué su agenda
apenas muestra huecos libres y por qué en su estante descansan
dos Grammy, un Alma, un Grammy latino o dos Billboard Latin, entre
muchos otros galardones. Todos merecidos, a juzgar por el impresionante
concierto ofrecido en Cartagena.
Su último álbum, una joyita llamada
Don’t mess with the dragon,
constituyó el núcleo de un repertorio de canciones
inspiradas, bastardas, con punto de partida -rap, reggae-ska, funk,
rock-pop y latinajo- pero sin terminal de llegada preestablecido
más allá de su propia imaginación. Canciones
divertidas, bailables, sabrosas y, atención, melódicamente
impecables.
Aquí es donde andan un escalón
por encima de cualquier propuesta similar que recuerde: sus hasta
seis cantantes sencillamente bordan unas melodías magníficas.
Todo ello aderezado con metales, percusiones, teclados, guitarras
y un gran sentido del espectáculo, que no les impide rotar
continuamente el papel protagonista, ya sea vocal o escénico.
Títulos como City
of Angels, con la que rompieron el hielo, Magnolia
soul, la extraña Believe,
rock psicodélico por la paz y contra George Bush, el logrado
funk-pop de Alter party o
la demoledora Don't stop,
justifican con creces su privilegiada posición actual. No
faltó el guiño a Bob Marley, ni tampoco a The Specials,
esta vez en la tremenda tumbadera que montaron paseando con percusiones
y metales entre el público, mientras los pipas preparaban
el backline del Panteón Rococó. Rotundo: si te gusta
esta onda, Ozomatli son Champions League.
La de Panteón
Rococó es, aún con elementos comunes, otra
historia. Revolucionarios, cañeros, divertidos, estimulantes
y dándole una tralla al mentado Señor de la Guerra
que me resulta imposible de reproducir, la suya es una propuesta
igualmente mestiza pero mucho más rockera y evidente. A medio
camino entre el ska y el rock urbano, Rococó es un grupo
perfecto para actuar en el Viña Rock entre Reincidentes y
Boikot, digamos.
No paran un segundo, tienen un buen show y
les gusta comunicarse con un público que lo agradeció
no dejando de saltar, pero su propuesta está mucho más
gastada y su cantante Dr. Shenka, aún siendo un notable frontman,
adolece de un registro vocal excesivamente lineal.
La camiseta también la sudaron Los
de Abajo, ya en el Castillo Árabe, con una oferta
bien argumentada y un tanto a medio camino entre las dos anteriores.
En definitiva, una velada de ‘latin grooves’ realmente
interesante y con un nombre para recordar: Ozomatli.
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FICHA
Concierto: Ozomatli +
Panteón Rococó / Los
de Abajo (XIII La Mar de Músicas). Lugar: Auditorio
Parque Torres / Castillo Árabe, 20 de julio. Calificación:
Muy buena + Interesante / Interesante.
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