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24/07/02
El poder evocador, el reducido precio y la calidad
intrínseca son tres de los numerosos argumentos que convierten
la oferta conjunta de La Verdad,
Heineken y La Mar de Músicas
en una golosina irresistible. Me refiero a Volumen
0.2, el disco que resume lo mejor de la presente edición
del festival cartagenero y que puede conseguirse por un ligero plus
al adquirir su ejemplar del diario. Pero atención, la jugosa
oferta finaliza en unos días, exactamente el 29 de julio.
Así que más les vale darse prisa.
Vayamos por partes. Les hablaba del poderoso poder
de evocación que la música posee. En cuántas
ocasiones no nos hubiese gustado guardar un objeto, una imagen,
una caricia, un sonido que nos retrotrayese o cuando menos nos recordase
las sensaciones vividas en un determinado espacio de tiempo. Qué
no daríamos por poder regresar justo a aquel curso, a aquel
año, a aquellas emociones. Bien, pues el disco editado por
el festival La Mar de Músicas
viene a ser exactamente esto: la banda sonora del verano de 2002.
Un disco de marcada actualidad -todos los cortes
proceden de los últimos trabajos de los artistas participantes-
y por tanto plenamente disfrutable hoy, pero que inevitablemente
irá aumentando su poder de evocación conforme vayan
pasando los años. ¿Qué ocurrió en 2002,
cómo nos sentimos? Solamente habrá que pulsar la tecla
play.
El aspecto económico no deja de ser reseñable:
tres euros, han leído bien. En un momento en que resulta
complicado encontrar un CD de mínima calidad por menos de
18 euros, aquí tienen hasta 12 magníficas canciones
por un precio demoledor. Dado lo rotundo de este apartado, huelga
cualquier comentario.
Pero cualquier valoración al respecto perdería
su valor si no estuviese sustentada por la calidad. En el caso de
Volumen 0.2, éste es
su mejor argumento. Lo que se ofrece es una lograda selección
de buena parte de lo mejor que ha pasado este año por La
Mar de Músicas 2002.
Desde Get out
de US3 -menudo concierto- hasta Jazz
Jamaica All Stars -pues éste ni les cuento-, pasando
por Mory Kanté, el marroquí
Houssaine Kili, el galo Llorca
-con la seductora Indigo blues-,
el maliense Issa Bagayogo, la conexión
franco africana de Frédéric
Galliano & African Divas, los arrolladores brasileños
del Trio Mocotó, el cubano Kelvis,
la cosecha autonómica representada por Carlos
Piñana o la certera fusión de easy listenning,
bossa nova y club-music de los excelentes Bossacucanova
& Roberto Menescal.
En total 12 estupendas canciones a un precio extraordinariamente
asequible para una placentera sensación general: así
suena un verano. Un verano de calidad, claro.
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