|
24/07/07
 |
| Jorge
Reyes en la Linterna
(foto: Pablo Sánchez del Valle)
|
LA INEVITABILIDAD DEL
SONIDO
Cabe hablar de vanguardia, pero prefiero emplear
el término experimentación, para referirse a la propuesta
que Jorge Reyes y Suso Saiz -mexicano
aquél, español éste, con un amplio y productivo
bagaje en el ámbito de la música de patrones no convencionales
ambos- presentaron en la recóndita Linterna del Parque Torres,
dentro de la decimotercera edición de La Mar de Músicas.
Un espacio óptimo para que afloren intangibles
como el embrujo y la fascinación que sugiere la música
de estos dos manipuladores de ambientes y sonidos.
En realidad es eso lo que ofrecen Reyes y Saiz:
un ensayo sobre el sonido, sobre su aura mítica y cultural,
sobre su poder de comunicación, sobre su capacidad para inducir,
para provocar, para evocar. Y, por encima de todo, sobre su inevitabilidad.
El sonido es como el aire y como el agua, como la luz. Está
ahí desde el principio de los tiempos -sea cual sea éste-
y Saiz y Reyes ofrecen un ticket para embarcar y deslizarnos por
su túnel. Hay viaje, pero no escalas. Todo es un único
tema y, desconozco si esa es su idea, no hay aparentes principio
ni conclusión. Más allá de su poder y existencia
ineludible: “La orquesta mundial está tocando permanentemente”,
señalan en su programa.
Utilizando como tapete una serie de secuencias
que fueron registrando durante un extenso viaje por el territorio
mexicano, con especial incidencia en las culturas prehispánicas,
y manipulándolas de modo ambiental con gran naturalidad y
sutileza, Jorge Reyes y Suso Saiz consiguen generar una atmósfera
mágica, hecha de pequeños añicos reconocibles
que le aportan certeza y corporeidad. Sobre ella, Suso modula efectos
y extrae sonidos eléctricos de su guitarra, mientras que
Jorge, descalzo, toma el mando para dirigir con su voz -voz emitiendo
sonido, no palabras-, con su flauta travesera o con una serie de
percusiones menores, ya sean campanas, piedras, sonajas, caracolas
o su propio cuerpo a modo de golpeador. La sensación general
es embriagadora. Bucles vitales.
Lo mejor de todo es que este viaje alucinante
en torno al sonido tiene más de ensayo que de tratado. Suena
vital y por tanto creíble. Existencial. Intangible pero cierto.
No se trata de mera divagación intelectual, sino de una inmersión
hasta los ojos -hasta los oídos, mejor- en un océano
sonoro que tiene sabor y hasta denominaciones de origen. Por más
que existiera antes que las culturas a las que remite. Cada sonido
es nuevo porque es dinámico y porque la energía (acústica)
no se destruye sino que se transforma. Reyes y Saiz la modulan,
los espectadores avezados la disfrutan. Buena onda.
--------------------------------------------------------------------------------------------
FICHA
Concierto: Jorge Reyes
& Suso Saiz (XIII La Mar de Músicas). Lugar:
Linterna del Parque Torres, 22 de julio. Calificación: Buena.
|