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25/07/06
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| Joaquín Talismán,
un mar de (buenas) canciones |
EXTRA,
EXTRA
"No tengo papel
principal / soy un extra de la vida". Tal que así comienza
la primera canción del segundo álbum de Joaquín
Talismán, El gallinero del
Cielo. Pero lo verdaderamente extra es el talento y la
capacidad para escribir magníficas canciones de este murciano
de treinta y tantos que ha colaborado con Ross, Los Marañones
o Farmacia de Guardia y que acepta el vago etiquetado de pop de
autor.
Porque en realidad se
trata de un compositor muy personal, capaz de resumir tratados de
existencialismo vital en canciones tan bellas como refrescantes
y aparentemente casuales.
Te has tomado tu tiempo para sacar tu segundo álbum y al
final lo has hecho con tu propio sello, Perdición. El mercado
sigue estando raro, raro.
- Sí, han pasado cuatro años
desde "No me trates mal". Debo admitir que tal vez me
tome las cosas con cierta calma, sobre todo las que van a quedar
ahí con tu nombre en la portada para toda la vida. También
creo en la idea de sacar un disco cuando tienes realmente algo que
decir. Ha sido casi un año de trabajo en total y estoy satisfecho.
Creo que es el primer disco con el que me siento totalmente a gusto.
Por otra parte la grabación del disco de debut de Rumor me
mantuvo unos meses alejado de mi proyecto, lo que también
influyó en que tardara un poco más.
El disco está
producido por Antonio Fidel (El Último de la Fila, Los Burros,
Los Rápidos, Adiós Amigo
). ¿Cuál
ha sido su mayor aportación?
- Ha sacado cosas de mí y las ha plasmado
en el disco que yo no podía ver por estar demasiado cerca,
y además ha dejado su propia visión en las canciones,
enriqueciendo mucho el resultado final. Creo que es la labor fundamental
de un productor. Es muy difícil a veces combinar tu propia
visión de los temas con la de otra persona, sobre todo en
un proyecto personal como es el mío. Tienes que estar muy
seguro de que confías en el criterio del otro. Creo que los
dos hemos hecho 'actos de fe' en el otro en algún momento
y, finalmente, ambos hemos quedado contentos.
La formación es
de lujo: el propio Fidel, Juan Carlos García, Carlos Campoy
y Fernando Rubio, como banda base. Vaya tela.
- Pues sí, en ese sentido me puedo
considerar afortunado por tener ese grupo, son cuatro músicos
de primera, las canciones lo agradecen y yo también. En directo
se nota muchísimo, a veces te sientes algo inseguro, entonces
miras atrás, ves a éstos y piensas: 'vale, no pasa
nada, va a salir de puta madre'.
"El gallinero del
Cielo" es, definitivamente, un disco romántico.
- Seguramente lo sea, y no solo por la temática
de las letras, también por el tratamiento musical de muchas
de las canciones, instrumentalmente bastante intenso en determinados
momentos. No sé, tenía ese feeling y decidí
aprovecharlo. Debe ser el más romántico de todos los
que he hecho hasta el momento y me atrevería a decir que
también de los que haré a partir de ahora. Claro que
nunca se sabe...
No te había dado
la enhorabuena aún, así que aprovecho para hacerlo,
pues el disco me parece brillante. Me sigue gustando mucho tu manera
de abordar la música: dando toda la importancia a la canción
y partiendo siempre de una historia -o un concepto- que contar.
- Creo que siempre hay una forma musicalmente
interesante de contar algo si te empeñas en encontrarla.
No creo en los sacrificios de música por letra o al contrario.
El pop es un invento que aúna las dos cosas. También
a veces unas cuantas más, como diversión, expresión,
transgresión, y todos los 'on' que se te ocurran. Eso le
hace ser una de las mejores cosas paridas en el siglo XX.
Un
tema recurrente en las canciones de "El gallinero del cielo"
es el papel secundario. La búsqueda de la felicidad lejos
de los focos del primer plano. No sé si es algo elegido u
obligado.
- Creo que en ocasiones se da por asumido,
o se nos trata de vender, una idea de felicidad basada únicamente
en una especie de 'vida en primera fila'. Por supuesto es muy atractiva
pero, ¿estamos seguros de que nos gustaría estar ahí
todo el tiempo? A veces te apetece estar en la segunda, la tercera,
o incluso en la última fila donde nadie se fije en ti. "Extra"
y "El gallinero del Cielo" hablan un poco de todo esto
desde dos puntos de vista diferentes.
Por
otro lado, en mi caso tal vez sea una contradicción, la música
hoy día implica publicidad, salir a menudo en la prensa,
en la radio... Pero bueno 'haber elegido muerte'. Me dedico a algo
que me apasiona y no voy a renunciar a ello por nada.
Otro bravo, ahora por
las letras. Me parecen muy buenas y con abundancia de frases certeras.
Por citar algunas: "Se te empiezan a acabar los sitios de los
que me puedas echar" (Sal de mi casa);
"En todas las postales sale una foto que siempre es mejor que
la verdad" (Sin salir de la estación),
"Estoy aprendiendo al fin a ser más fuerte que yo"
(Hay algo) o todo el concepto
de El hombre del llanto perpetuo.
Es evidente que les concedes máxima importancia.
- Soy fan de las películas de cine
negro de los años 40 y 50. Cuando el protagonista abría
la boca era para decir algo. Si no, prefería estar callado
y mirar de reojo. Intento seguir esa máxima. Bueno, creo
que una forma un poco rebuscada de decir gracias.
El disco me parece que
tiene un considerable potencial comercial, pero no sé, ¿crees
que se te sigue considerando demasiado estándar para ser
indie y demasiado raro para el mainstream?
- Pues la verdad no lo sé, y tampoco
me preocupa en exceso. Tengo la impresión de que esa visión
tan bipolar de la música ha sido superada por la mayoría.
Sinceramente pienso que los encasillamientos no son nada buenos
para la creatividad. Creo que la música, al igual que otras
artes, es la expresión de una personalidad (a veces varias)
y por tanto, la singularidad debería ser un valor que la
haga ser más valorada y no al contrario. Claro que esto es
una idea tan subjetiva como cualquier otra.
Estuviste formando parte
del line-up de Farmacia de Guardia en su concierto de 25 aniversario.
¿Cómo lo viviste?
- Me lo pasé en grande y me sentí
afortunado de poder hacerlo. Desde muy joven he cantado o tarareado
"Cazadora de cuero" y "Ella es demoledora" un
millón de veces andando por la calle, en los bares... Cuando
me propusiste tocar, me pareció un regalo. En el escenario
era algo así como 'joder que guay, es Demoledora y la estoy
tocando yo'..."
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- El
gallinero del Cielo está publicado por Perdición
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