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25/10/01
1968 es el año
del verano del amor, de la publicación del álbum blanco
de los Beatles, de la revuelta estudiantil en las calles de París...
y desde ahora también el título del esperado debut-álbum
de los yeclanos Me Enveneno de Azules
(MEDA).
Y conviene quitarse el sombrero cuando uno encuentra
un disco tan bello y logrado. Doce cápsulas de melancolía
y romanticismo en formato de canciones pop de -atención porque
no es frecuente- una marcada personalidad propia. Se les puede encuadrar
en la escena que prefieran, pero el grupo de los hermanos García
(los Simon & Garfunkel del pop español) suena exclusivamente
a MEDA. Punto y aparte.
Y si además lo hacen con la solvencia, precisión
y delicadeza esgrimidas en cortes como A
veces quiero estar callado, la excelente nueva versión
de Lluvia en mis zapatos, el
vigor de Superhéroe o
el encanto de Es fiel y Un
día menos, miel sobre hojuelas (pop).
Las bellas armonías vocales, la calidez del
sonido, los moogs de Antonio
Galvañ (Parade),
la exquisitez de unos arreglos de cuerda y metal delicadamente contenidos...
Todo deviene fluído en un disco que no cabe calificar sino
como brillante. El nuevo pop independiente español está
de enhorabuena. 1968 es el
culpable.
Edita: Elefant
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