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26/04/07
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| Robert
Fripp en penumbra
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DISCIPLINA INGLESA
Hace ya más de 20 años que Robert
Fripp armó su proyecto al frente de la Liga
de los Guitarristas Astutos, o lo que es lo mismo, de una
selección de los mejores músicos de las academias
que dirige, por lo que quizá habría que calificar
como sorprendente que a día de hoy siga resultando una propuesta
tan extraordinaria como vanguardista y hasta insólita.
Pero hablamos de uno de los músicos
más audaces y de vocación experimentadora de la historia
del rock, por supuesto al frente de King Crimson pero también
a título propio, de manera que lo excepcional en realidad
sería que ofreciese algo previsible.
Fripp es excéntrico y genial. No permite
fotos a la prensa y en escena se agazapa sin iluminación
directa tras monitores y racks de efectos. También se mostrará
con cuentagotas en el aspecto sonoro, recayendo el peso del show
en los 10 guitarristas de la Liga, uno de ellos el madrileño
de madre cartagenera Daniel Arias, cinco años ya bajo la
batuta del profesor de Dorset y con un grupo propio llamado Burn
Elephant (www.myspace.com/burnelephant).
Por resumir, el espectáculo consiste
en 10 jóvenes y brillantes guitarristas, armados con sendas
acústicas, ofreciendo una muy particular sinfonía
que ora muestra su querencia hacia el clasicismo, ora hacia el rock.
Más atractiva la segunda inclinación, en especial
cuando juegan con texturas sonoras inquietantes y de armonía
abrupta.
Todo ello envuelto en atmosféricas telarañas
tejidas por el maestro a base de bucles de guitarra sintetizada,
que él mismo va modificando y que a menudo evocan aquella
Formentera hippie de los sesenta que le inspirara una de sus mejores
canciones. Sólo en contadas ocasiones Fripp opta por añadir
corporeidad a su guitarra gaseosa y es ahí cuando la magia
saluda de cerca.
Todo el concierto es extremadamente ceremonioso,
casi litúrgico. Pura disciplina inglesa. No hay listado de
canciones para los músicos, quienes demuestran el porqué
de su sobresaliente con una precisión asombrosa. Ora cuando
rasguean al unísono, ya cuando juegan al hipnotismo de acordes
improbables, bien cuando 'hacen la ola' pasándose la nota
cual centrocampistas brasileños.
La sensación fue la de haber visto algo
rotundamente singular y de gran calidad técnica. Con un Robert
Fripp esquivo pero brillante. Es lo que tienen los genios.
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FICHA
Concierto: Robert Fripp
& The League of Crafty Guitarists. Lugar: Auditorio Víctor
Villegas, Sala Miguel Ángel Clares, 25 de abril. Calificación:
Buena.
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