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20/09/02
Cinco claves para ilustrar Defectos
personales, el quinto álbum de la más reconocida
formación murciana, M-Clan.
ROCK
Definitivamente no, Defectos personales
no es la anunciada 'vuelta al rock' de M-Clan. De un lado porque
la banda encabezada por Carlos Tarque siempre ha sido un grupo de
rock. Más o menos pulido, pero rock. Y de otro porque el
cambio en este sentido no resulta significativo. Naturalmente que
suena más rudo que su anterior trabajo, que era en formato
acústico, pero no por ejemplo que "Usar y tirar",
el disco que les mostró la senda del éxito comercial.
CAMPILLO-RAYA
¿Si se nota la ausencia de Santi Campillo? Desde luego, pero
que nadie intente verlo como el definitivo ablandamiento de M-Clan
o algo parecido. De hecho, las aristas en su sonido ya estaban limadas
desde sus dos últimos trabajos, con Campillo en filas. En
este sentido, incluso hay más pegada ahora. Lo que sí
ha desaparecido es ese estilo peculiar, americanizado y rhythm'n'bluesero
de Campillo, como también se aprecia un menor impacto del
hammond de un Luis Prado sorprendentemente relegado.
CROWES-PETTY-STONES
M-Clan tiene hoy un sonido propio y reconocible, en especial gracias
a la magnífica voz de Tarque, pero también una tendencia
que le impide ocultar sus influencias. Si en los primeros discos
éstas venían de Black Crowes (y Led Zeppelin en "Coliseum")
y en los siguientes de Tom Petty (más que de los Byrds),
ahora los que se asoman entre las partituras y especialmente y de
modo notorio entre los arreglos son los Rolling Stones de los setenta
(Sticky Fingers, Beggars Banquet, Some Girls). Les sienta bien,
aunque por momentos se exceden, como en la canción que da
título al álbum, casi casi un copy-and-paste
cortesía del señor Raya.
PRODUCCIÓN
Cambiaron a Alejo Stivel por Nigel Walker, quien ha hecho una producción...
alejista: voz muy en primer plano, guitarras casi inaudibles en
los temas más suaves y radiables, sonido doméstico.
No hay grandes cambios tampoco en este sentido.
CANCIONES
La madre del cordero. El nivel general es bueno y hay cortes como
En el barrio, que son una auténtica
gozada: rock chicano, setentero, vacilón, latino, callejero
y calurosamente húmedo. Lástima que sólo sea
una muestra sin continuidad estilística. El resto se reparte
entre las concesiones rockeras, casi casi con sabor a relleno (la
psicodélica Si hay un dios
es de las mejores y el single Antihéroe
no pinta nada mal, en cambio Viviendo del
aire y El general
dejan bastante que desear) y las de pop-rock suavito y orientado
a la radio. Con buenos momentos como Espectáculos
de ruido o Mil cigarrillos,
que, no obstante, no alcanzan el nivel ya mostrado en canciones
anteriores como "Los periódicos de mañana"
o "Setenta y nueve". Lo que sí escriben
cada día mejor son las letras: irónicas, con sentido
del humor y no exentas de una cierta arrogancia que delata su origen
rockero. A destacar también la muy bella Piratas.
RESUMEN
Pues Defectos personales es
un buen disco, un trabajo digno y correcto que, no obstante, valoro
como de transición. Hacia no se sabe donde. Ahora bien, que
M-Clan se encuentre peleando en lo
alto de la lista de ventas no debiera enfurecer a nadie, sino todo
lo contrario: ya miren hacia arriba o hacia abajo de dicha lista,
lo que encontrarán será incomparablemente peor, esto
seguro.
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