|
27/06/06
 |
| Don Joaquín y su
bombín |
DE CABALLEROS Y BANDIDOS
Canta Joaquín Sabina en uno de sus más
célebres clásicos, “Calle Melancolía”,
que siempre quiso mudarse al barrio de la alegría. Pero yo
sé que miente, o mejor, que no dice toda la verdad. Porque
en estos muchos años de gozos y resacas, de grabaciones y
folios en blanco, de carretera, manta y tops de chicas robados,
El Flaco residió en otras muchas avenidas, pero siempre mantuvo
su apartamento en la citada calle, sabedor de que en pocos lugares
crecen tan bien las canciones como en sus jardines.
Claro que para que luego se conviertan en obras
de envergadura habrá que regarlas con talento e ingenio y
abonarlas con ingredientes de propia cosecha -costumbrismo canalla,
imaginación desbordante, humanismo golfo, nocturnidad alevosa-,
pero de todo ello anda sobrado el de Úbeda, de modo que sólo
tiene que internarse por entre sus cerros y recoger de sus laderas
su sembrado de amores eternos de un par de años de duración.
Los jardineros Olga, Varona, De Diego se encargan de las tijeras
y la presentación queda de lujo. Como ocurrió en la
de Espirelia, un festival, patrocinado por La Verdad, inoculado
con la fértil hormona del crecimiento sostenible.
En Lorca, el autor de “Princesa”
demostró hallarse en un momento de forma óptimo. Enterrado
el luto y guardado su alivio, Sabina vive una especie de estado
de euforia contenida que procede disfrutar y que se plasma en directos
extensos -más de dos horas-, comunicativos, razonablemente
emocionados y de repertorio versátil, en los que cabe destacar
la ‘chance’ que ha vuelto a darle a aquellos temas cercanos
al rock and roll -”La del pirata cojo”, “Pacto
entre caballeros”, “Llueve sobre mojado”, “Conductores
suicidas“- que hasta hace poco guardaba entre la grada y el
banquillo.
Canciones veloces que alterna con otras más
acústicas y con esos medios tiempos marca de la casa en los
que el romántico y el bandido, el truhán y el caballero,
pugnan por el primer plano de la foto, consiguiendo al fin una instantánea
tan brillante y personal que sólo responde por un nombre:
Joaquín Sabina. Tal vez el más grande autor en español
desde Joan Manuel Serrat. O por ahí andamos.
--------------------------------------------------------------------------------------------
FICHA
Concierto: Joaquín
Sabina (concierto inaugural de Espirelia 2006). Formación:
Sabina (voz, guitarra), Olga Román (voz), Antonio García
de Diego (guitarras, teclados, armónica), Jaime Asúa
(guitarra), Pancho Varona (bajo) y Pedro Barceló (batería).
Lugar: Plaza de Toros de Lorca, 10 de junio. Calificación:
Notable.
|