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LA MAR DE MÚSCAS 2006 - TOP 10  

27/07/06

Maria Rita, que cosa mais linda

OCÉANO DE SENSACIONES

Más de 60.000 espectadores podrían estar equivocados, pero no es el caso. Porque a la hora de resumir lo mejor de La Mar de Músicas 2006, las cifras no hacen sino constatar lo que ya intuíamos: que la de este año iba a ser una de las más atractivas de las 12 ediciones celebradas del festival.

Un total de 42 actuaciones en 22 madrugadas con diamantes, con Suráfrica como generoso protagonista principal ofreciendo desde sus propuestas más tradicionales hasta la más moderna actualidad del kwaito.

“Pata pata” ha sido la canción de La Mar de Músicas 2006, alfa y omega del festival al sonar en su inauguración -en la voz de su autora, Miriam Makeba-, así como en la clausura por parte de sus recuperadores en los noventa, Bongo Maffin. El culturalmente frondoso México -cuate, aquí hay tomate, pero de muchas variedades- tomará el relevo en 2007, pero antes el resumen musical en forma de Top 10.

01 - MARIA RITA
Maria Rita, la mejor nueva voz de Brasil, no parte de unos presupuestos de modernidad, sino que llega a ellos al ser capaz de trascender la MPB, obteniendo como conclusión una suerte de neoclasicismo brasileño ciertamente atractivo, cautivador. Con el criterio de la naturalidad generacional, interpretado con gran encanto y ternura vocal, ligeramente jazzie y modulando las melodías como quien moldea una obra de arte. La hija de Elis Regina -se sentiría orgullosa si pudiera verla- encandiló a la audiencia con su voz sensualmente acaudalada, su presencia magnética y ese tipo de clase y elegancia que es antesala de la grandeza.

02 - COCOROSIE
Su propuesta es definitivamente naïf, entendido el término al modo de un cuadro de Paul Klee: aniñado en unas formas que dejan intuir un fondo dramático. Desde esas melodías que de tan frágiles da la sensación de que se romperán, hasta esa inocencia turbadora bajo la que disparan textos que son dardos envenenados. Desde esa electrónica de todo a euro, hasta esa especie de hip-hop de cuento de hadas. Bianca y Sierra son excéntricas, freakies, moldes extraños. Lo saben, les gusta y lo explotan sin pudor ni excesiva afectación. Pero también son talentosas, adorables, únicas. Si Saint-Exupéry hubiese escrito 'El Principito' en el siglo XXI, éste tocaría en Cocorosie.

03 - TIKEN JAH FAKOLY
Mucho más moderno en su discurso y sin embargo más cercano al espíritu original, humeante, suburbial y clubber del reggae, el marfileño afincado en Francia ofreció un concierto magnífico. Igualmente espectacular y lleno de estribillos coreables, pero con sonido rasposo, urbano, de bajos obesos y sin pagar peaje al mainstream, pese al nada velado contenido melódico de sus canciones. Un discurso altivo, orgulloso, elegantemente contestatario, politizado -aquí puntúa a favor, que África y la corrupción se conocen bien- y sin embargo arrolladoramente bailable, enraizadamente actual -sin que faltase el acento ragga- y razonablemente accesible.

04 - THANDISWA
Con Thandiswa, cualquier atisbo de aburrimiento ha muerto. Con gran simpatía y sentido del espectáculo, la joven estrella del kwaito -más que un estilo de música, un estado de ánimo constructivo propio de la generación post apartheid- ofreció un concierto que fue una auténtica melodía de seducción: comunicativo, altamente sensual, festivo, con un repertorio de bellas canciones muy bien interpretadas, cautivador, positivo y finalmente arrollador. Un directo tremendamente infeccioso en el que jazz, soul, R&B y hasta disco-funk se entremezclan o se ceden paso, sin perder jamás el atractivo sabor de su raíz étnica africana. Xhosa, para precisar.

05 - SALIF KEITA
Abrió con uno de sus clásicos, "Mama", para a continuación ir desmenuzando casi al completo su última entrega discográfica, la unánimemente elogiada "M'Bemba". Keita, cuyas prestaciones vocales se airean en un amplio abanico de registros, juega al tran tran. Esto es, de una manera fluida y manteniendo un ritmo constante, que atrapa sin sobresaltos, con una naturalidad aparentemente casual. Cuando te vienes a percatar, llevas tres cuartas de concierto bailando o cimbreando las caderas. Las pausas, ya con el marcador favorable, las distribuye en un pequeño set acústico, a solas o en compañía de las coristas. Antes de acabar subiendo a medio auditorio al escenario.

06 - MIRIAM MAKEBA
Una propuesta edificada sobre ritmos y sonoridades africanos tanto como en el soul suave y en la balada pop, que trasciende las formas y que tuvo en la aterciopelada "Africa is where", en la celebérrima "Mbube" -aquí "Duerme el león"- o la brillante "Soweto blues" sus momentos álgidos. Una especie de tratado de existencialismo positivo que añadió valor a un concierto especial, dada la gran calidad de la artista y su condición de última -y única- actuación en España y primera de la breve cuenta atrás de su adiós a la escena. Curioso ver como le costaba caminar entre canciones para resurgir en gráciles movimientos no más comenzar a sonar de nuevo la música.

07 - SEUN KUTI
Arropado por una nutrida banda de hasta 17 músicos, muchos de ellos que fueran acompañantes habituales de Fela y con la aparición estelar de Tony Allen, Seun Anikulapo ofreció un poderoso tratado de funk africano enérgico, exuberante, orgulloso y arrollador. De rítmica repetitiva y altamente contagiosa y con esa sensación de nocturnidad y poder de subversión tan presentes en el buen afrobeat, motivo probable por el cual es tan poco apreciado por los dirigentes nigerianos. El espíritu del África negra al ciento por ciento. Con el pequeño Seun, 23 años y aún sin discos en su estante, el honor de los Kuti está a salvo.

08 - ADRIANA CALCANHOTTO
Calcanhotto es una suerte de ángel travieso que cautiva por su bella voz, por su gracia natural, por su percepción un tanto aniñada de la música y por un ramillete de canciones propias de notable calidad. Arropada únicamente por una guitarra, un atrapasueños con motivos naíf y su desbordante encanto personal, desnudó una veintena de deliciosas canciones de pop brasileño, con espacio para la bossa nova -el clásico de Jobim/Vinicius "Eu sei que vou te amar"-, así como para singulares relecturas de Manu Chao -"Clandestino" -, de Madonna -adorable "Music"-, y hasta del sustituido Seu Jorge, a quien agradeció la convocatoria popular.

09 - EMANUEL JAL
El sudanés afincado en Nairobi Emmanuel Jal ofreció un muy buen concierto de rap permeable, melódico, adictivo y felizmente convincente. Notablemente acompañado por un guitarrista de filiación reggae-rock, por una espléndida cantante negra de R&B y por un inspirado DJ tan resultón como poco evidente, el ex niño-soldado consiguió poner a todo el mundo a bailar con su rítmica cadenciosa y nada efectista y sus infecciosas melodías que oscilaban entre África y América. El mejor -y también el más original- rapero que he visto en los últimos años, así de claro.

10 - BETTYE LaVETTE
Acompañada por una banda tan correcta como comedida, Bettye LaVette acapara todo el espacio escénico y emocional de una actuación que incide en los calurosos temas de tiempo medio. Carreteras secundarias de asfalto flameante en las que los lamentos se gritan desde el fondo del alma, aún a sabiendas de que sólo las serpientes escucharán su eco. No fue un concierto extenso, pero sí intenso. De aquellos que, sin ser quintaesencia alguna, se disfrutan de verdad. Bettye LaVette, sesenta años cumplidos que a buen seguro darían para varias películas, y una vitalidad y poder escénicos que invitan a gritar: ¡bravo, muñeca!

[Fotos: Pablo Sánchez]