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29/04/05
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| Santi Campos |
MADRID,
TEXAS
A finales de 2002 Santi
Campos, ex líder de Malconsejo, se descolgó
con un precioso disco de debut en solitario, Pequeños
Incendios. Dos años y medio más tarde llega
su continuación, mejorada y ampliada, bajo el título
de Amigos imaginarios, un disco
intenso, elegante, íntimo, brillante y seductor. Todo lo
que cabía esperar y un poco más de uno de los más
certeros autores de nuestro país. Lo presenta en Murcia.
Santi tiene esa cualidad,
tan escasa, de permitir que el alma se le desborde por las costuras
de sus canciones. Composiciones, por otra parte, zurzidas con el
tenue hilo de la emoción. No son palabras gratuitas: el sentimiento
es tan abrumadoramente real que puede olerse. Aroma de café
en la madrugada. Diez canciones como diez soles -en el crepúsculo
o justo cuando empieza a amanecer- que engrandecen a su autor y,
por extensión, al rock-pop español. Santi
Campos al habla, un 'americana' en Madrid.
"Amigos Imaginarios"
me parece un gran disco. Pero aunque estilísticamente no
me llegara -que no es el caso- te felicitaría igual. Porque
hay dos cosas que siempre me parecen admirables: la pasión
y la sinceridad. Resbaladizo asunto este de la sinceridad aplicada
a la música, excepto en casos tan abrumadoramente evidentes
como el tuyo.
- Gracias por la felicitación, la verdad
es que estoy muy contento de cómo ha quedado el disco. Sobre
lo de la sinceridad, pues no sé que responderte... Me gusta
la música que hago, y hago la música que me gusta,
y las letras hablan de cosas que siento. No soy muy cerebral en
ninguna faceta de mi vida. No sé si lo mío es sinceridad
o inconsciencia.
A diferencia del disco
anterior, cuya grabación fue intencionadamente 'poco ensayada',
rápida, con arreglos sobre la marcha; en esta ocasión
el proceso de grabación fue bien diferente, mucho más
elaborado. ¿Por qué?
- Bueno, todo va por fases, o por impulsos.
Siempre que acabas algo es bueno plantearte el siguiente proyecto
de manera distinta, pues en caso contrario corres el peligro de
quedarte estancado. En todos los discos que había grabado,
después de algún tiempo, me quedaba un sabor agridulce,
una sensación de que podía haberlo hecho mejor...
No quería que me volviera a pasar, y quise ser más
cuidadoso con el proceso. Ha habido mucha improvisación,
y muchos arreglos han sido sobre la marcha también en este
disco, pero a diferencia del anterior, he grabado muchas pistas,
para luego en la mezcla seleccionar lo que más me satisfacía.
Han pasado casi tres
años desde "Pequeños incendios" y me consta
que entonces tu intención era publicar rápido. ¿Qué
ha ocurrido?
- No lo sé muy bien, supongo que tengo
una vida más complicada de lo que me gustaría. De
todas formas, ahora que el disco está en la calle, me alegro
de no haberlo sacado hace dos años, pues habría sido
sensiblemente inferior, ya que he aprendido bastantes cosas en los
últimos tiempos, sobre todo gracias a no parar de tocar y
grabar cosas con Nominees y Shannons. Ahora soy mejor guitarrista
y cantante. Otro valor añadido es que los músicos
con los que ahora toco y grabo tienen una visión de la música
muy cercana a la mía.
Incides en la intimidad,
la confesión, la calidez, la cercanía, el secreto
desvelado. Casi de un modo obsesivo. Son tus armas (o tu escudo).
- No me interesa lo que pasa en el mundo,
me interesan las personas como individuos, no como parte de algo
más grande. Hablo de mí como individuo y mis problemas
para comunicarme con otros. Y de mis éxitos y fracasos en
este sentido.
Ahora es cuando te pregunto
por el título del disco. ¿Quién son los amigos
imaginarios? ¿A qué alude el título?
- Es el título de una canción
de Ron Sexmith. También son algunas personas que me han defraudado,
que al final no resultaron ser amigos reales. También alude
a la infancia, un tema al que acudo con frecuencia en este disco.
Además, me gusta cómo suena, y hasta la foto que está
en el interior del disco se podría titular así.
Si en "Pequeños
incendios" la búsqueda era el eje central, ahora quizá
sea la comunicación, las relaciones... Aunque no estoy muy
seguro, porque ante todo me parecen reflexiones personales.
- En varias canciones hablo de relaciones
personales, de fracasos en el caso de "Tres veces tiempo"
o "Fin de fiesta", de posibles éxitos "Despiértame".
También está el paso del tiempo en "De qué
sirve", "Tras el silencio", "Tiovivo" o
"Superman" que, en líneas generales, hablan de
los antiguos y los nuevos miedos y lo mucho que se parecen en el
fondo. "Mejor dormir" es un ultimátum: deja de
quejarte y vive de una vez, o si no, mejor dormir. Por último,
"Vendiendo arena" es una especie de juego, estoy diciendo
que aunque la canción no tenga ninguna interpretación,
alguien le encontrará un significado.
La voz (1). Cuando "Pequeños
incendios", me comentaste que la voz era tu asignatura pendiente.
¿Sigues pensando igual?
- Sí, pero menos. Digamos que, mientras
al resto del disco le pondría buena nota, la voz aprobaría
por los pelos. En el caso del álbum anterior, directamente
un suspenso.
La voz (2). Porque a
mí, no es ya que me parezca aceptable, sino que me parece
lo mejor del disco. El vehículo idóneo para tus canciones.
Y al diablo con la ortodoxia, estoy hablando de arte y de emoción.
- Me está empezando a gustar mi forma
de cantar, estoy encontrando mi voz. Es posible que esta sea la
primera vez que me he preocupado más por comunicar que por
trabajarla desde un aspecto técnico.
¿Qué te
ha parecido la producción de Pablo Sbaraglia? ¿Satisfecho,
cuál ha sido su mayor aportación?
- Estoy encantado con el trabajo de Pablo,
ha sido fundamental. Además de poseer unos conocimientos
de sonido muy por encima de la media, ha entendido a la perfección
hacia dónde quería yo llevar el disco. Además
es un gran psicólogo, y gran parte de la culpa de que me
haya sentido lo suficientemente confortable a la hora de cantar
ha sido suya.
Trabajas en la 'suicida'
Rock Indiana de los discos a cinco euros. Han pasado unos años
y seguís vivos y produciendo discos de calidad. ¿No
estabais tan locos?
- Al parecer no, a pesar de que muchos de
los medios especializados no nos lo ponen muy fácil. He llegado
a leer que Rock Indiana no pagaba las grabaciones de los discos
que edita y falsedades parecidas. Vamos a nuestro aire y no nos
metemos con nadie.
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- Amigos
imaginarios está publicado por Rock
Indiana, a un precio de 5 euros.
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