|
31/07/07
 |
| Joe
Cocker en Espirelia
(foto: Paco Alonso)
|
EL PUB DE JOE
El soul es una religión y cuando la
ceremonia la oficia un gran maestro, no uno bueno o notable sino
auténticamente grande como Joe Cocker,
hay pocos ritos que resulten tan satisfactorios. Esto es lo que
ocurrió en Espirelia el pasado sábado. El jefazo abrió
la boca, entonó Chain of fools
a modo de saludo y los espectadores que casi abarrotamos la Fortaleza
del Sol nos quedamos asombrados: el concierto con mejor sonido en
lo que llevamos de año acababa de comenzar.
Si me dicen que se trataba de un carísimo
disco en directo, no sólo me lo creo, sino que ficho allí
mismo al ingeniero. O sea.
El único truco radica en la solvencia.
Si la historia no ha tratado tan bien a Joe Cocker como a Van Morrison
ha sido, entre otras cosas, por su condición de no autor.
Cocker no compone pero interpreta como pocos. No sólo por
la intensidad con que vive las canciones -máxima en directo-
o por su garganta privilegiadamente rota y con inconfundible acento
de pub inglés, sino también porque ha sido capaz de
adaptarlas y hacerlas propias hasta casi su reinvención.
Es el caso de With
a little help from my friends o esa candorosa despedida
con She came in through the bathroom window,
ambas originales de Lennon / McCartney y ambas llevadas hasta los
límites de la liturgia cocker, esto es, la del soul-rock
con una pinta de cerveza sobre la mesa de madera. El pub de Joe.
El resto del repertorio no resultó menos
excitante. Tremenda sucesión de superhits como You
are so beautiful, Summer in
the city, Up where we belong
-efectivamente, la balada de 'Oficial y caballero'-, I
put a spell on you, You can
leave your hat on -a la sazón sin striptease,
lástima-, Delta lady
o un Unchain my heart que
en vivo suena demoledoramente funk.
Todo ello con una banda de pura lujuria sonora:
un bajo tan poderoso y obeso como un luchador de sumo -y sin embargo
de sonido perfectamente definido-; dos coristas, que son tres con
la bajista, que llevan el mismo soul en su garganta; un guitarrista
tan notable como contenido; unos juegos piano-hammond medidos, grandes
solos de saxo… Hasta cuando el baterista acaricia el aro o
se despereza la pandereta suenan exactos. Quien me lea sabrá
que no suelo hacer hincapié en el sonido, cuya calidad entiendo
viene en el precio, pero es que en el show lorquino de Joe Cocker
todo sonó en su plano idóneo. Si la perfección
acústica existe, debe parecerse mucho a esto.
Bien, Joe Cocker ofreció un magnífico
concierto. Por repertorio, por sonido, por intensidad e incluso
por extensión, algo menos de dos horas. Esperaba un buen
show, pero las expectativas se multiplicaron. El de Sheffield maneja
las claves del soul-rock como un encantador de serpientes. Y lo
que es mejor, arriesga. Un tipo con 63 años cumplidos y casi
40 de trayectoria profesional, un auténtico maestro de la
escena que el día anterior actuó en Málaga,
el previo en Almería, esta noche en Carcasona y mañana
en Mallorca, dejándose las cuerdas vocales y arriesgando
hasta el límite de la ruptura, cual principiante meritorio.
Muchas gracias, Mr. Cocker.
--------------------------------------------------------------------------------------------
FICHA
Concierto: Cirkus
(XIII La Mar de Músicas). Formación: Cameron McVey
(voz, moduladores), Neneh Cherry (voz), Lolita Moon (voz, teclado),
Karmil (programaciones, DJ, guitarra), Jon Stogren (bajo) y Tomas
Nordstrom (batería). Lugar: Patio de Armas, 24 de julio.
Calificación: Excelente.
|