Yuck y Herbert lo mejor de la segunda del SOS4.8
Fue la noche en que Selene más se acercó a Gea de todo el año, quién sabe si para intentar declararle su amor prohibido por las celosas Parcas, quién si para iluminar el bello rostro de la satisfacción, personificado en los casi 30.000 asistentes a un festival cómodo, dinámico y moderno, diseñado para gente moderna, dinámica y bien dispuesta. Si al final se imponen los indeseables Dei Lucrii, será tras abatir la resistencia de Apolo. Vamos, que el Estrella de Levante SOS4.8 mola. En español y en latín.

Solo había una manera de ver a Pulp en España: venir a Murcia, al Estrella de Levante SOS4.8, festival de cuya quinta edición era el indiscutible cabeza de cartel. No volverán a actuar aquí, el contrato les obligaba, pero además su líder, Jarvis Cocker, ya ha dejado entrever que tras el último crepúsculo del verano el grupo se separará. La ocasión, pues, se dibujaba todavía más única. Y créanme que justificó las expectativas: tras disfrutar su concierto se entiende por qué toda Inglaterra adora a Jarvis Cocker. Él es 'el frontman' por antonomasia. Utilizando el símil taurino, después de él nadie más.
Después de un año de espera, el transcurrido entre la grabación y su inminente edición, Maez por fin presentó en casa su debut-álbum, 'We''ll never make it home'. Un disco que tiene el sabor de la libertad, o de la búsqueda de la misma, lo que en sí mismo es ya un ejercicio de libertad. El cantautor -entendido al modo americano- de 24 años se presentó acompañado por su banda y ofreció un repertorio de notables canciones de alta sensibilidad para un concierto que, no obstante, también evidenció algunos flancos débiles. Como Maez es 'uno de los nuestros', su relativa inexperiencia le permite un amplio margen de mejora y además su talento me parece enorme, me permitiré la crítica constructiva.
Second y CatPeople, amigos y residentes en el territorio menos encorsetado del indierock nacional, ofrecieron el sábado una estupenda velada en Murcia, en el segundo encuentro de una eliminatoria ideada a doble vuelta -la ida aconteció en Vigo el día 8- y en la que el marco futbolero fue solo una simpática excusa para una feliz confluencia. El árbitro, en forma de público, decidió que ambos pasasen de ronda.
Los Varry Brava estaban de estreno. No era su primer concierto, ni muchísimo menos, pero la sensación era que sí, que la noche del 9 de marzo de 2012 nos la habíamos inventado para regalársela a ellos. Se notaba en el ambiente, en las miradas impacientes al escenario, en los bailes de calentamiento acompañados de las ya casi icónicas gafas de sol que remarcan la imagen de este grupo que tiene, por este orden, canciones, presencia y estética.
Hay grupos, artistas, que tienen 'el resplandor', eso que los programas TV llaman 'factor x' y nunca encuentran porque buscan mal. Suele radicar en detalles vaporosos: un frontman peculiar, facilidad para facturar estribillos adhesivos, un concepto atractivo, capacidad de transmisión... Y los hay, muy pocos, cuyo 'resplandor' es de pura solidez porque consiste en el todo. Es el caso de Analogic, la banda murciana que debiera convertirse en 'the next big thing' del rock independiente español. Lo diré claro: no ha salido en los dos últimos años en este país una banda con su calidad y potencial.
